La ciudad de La Calera marca un nuevo hito institucional al exportar su exitoso modelo de transparencia electoral hacia toda la provincia de Córdoba. La iniciativa busca garantizar la absoluta libertad del sufragio mediante la eliminación de marcas arbitrarias y un paquete de reformas estructurales de vanguardia.
El proyecto de ley 46733/L/26, impulsado por el legislador Gerardo Grosso, toma como base la normativa aprobada bajo la gestión del intendente Fernando Rambaldi. Esta disposición establece que solo la cruz o el tilde sean marcas válidas para emitir el voto con tinta azul o negra, pero la experiencia calerense abarcó mucho más.
"Quien teme las consecuencias de su voto si este llega a conocimiento de terceros, no vota libremente", destaca el espíritu de la reforma legislativa.
Ordenanza de La Calera que busca replicarse a nivel provincial
Más allá de la boleta: independencia y orden público
El antecedente inmediato se originó en mayo de este año, cuando el Concejo Deliberante de La Calera sancionó un Régimen Electoral integral que profesionalizó e independizó a la Junta Electoral, estableciendo mecanismos de selección de personal judicial capacitado.
Asimismo, la normativa reguló con firmeza la publicidad en la vía pública para terminar con la apropiación ilegal de espacios, y ordenó el traslado de electores para prevenir prácticas clientelares o de coacción en línea con los estándares internacionales. Al sumar a todo esto la restricción de que solo la cruz o el tilde validen el sufragio, se frena de raíz la maniobra del voto marcado que utilizan los punteros para auditar favores.
El antecedente inmediato se originó cuando el Concejo Deliberante de La Calera sancionó un Régimen Electoral integral que profesionaliza la Junta Electoral
Hacia una institucionalidad moderna
El contraste institucional es evidente frente al atraso burocrático de los distritos que se aferran a estructuras opacas para perpetuar privilegios prebendarios. La Calera demuestra que una decisión política firme transforma un municipio que bajo las gestiones anteriores de Facundo Rufeil era sinónimo de desidia y fraude, convirtiéndolo ahora en un ejemplo institucional.
La consolidación de este cambio de tendencia obliga a la clase política provincial a adoptar orden y previsibilidad en los resortes democráticos básicos. Para el contribuyente y el ciudadano de bien, estas reglas transparentes devuelven la certidumbre de que las instituciones funcionan al servicio de la libertad.
La experiencia pionera de La Calera se encamina ahora a convertirse en el estándar de legalidad y libertad para todos los cordobeses.
Fernando Rambaldi, intendente de La Calera y quien impulsó la reforma electoral en La Calera