Un sargento del GEOT recibió un disparo en la pierna mientras grupos radicales cortaban la ruta 19 en el este de Córdoba capital.
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La ciudad de Córdoba volvió a ser escenario de un gravísimo episodio de violencia que pone en jaque la paz social. Durante la tarde de este miércoles, un sargento del grupo especial GEOT resultó herido de bala en su pierna izquierda. El ataque ocurrió en el cruce de la Ruta Nacional 19 y calle Ciriaco Ortiz, en el corazón de Bajo Pueyrredón, donde manifestantes cortaban el tránsito.
El efectivo fue trasladado de urgencia al Hospital de Urgencias tras ser atacado por civiles armados que fueron captados por cámaras de seguridad. En el mismo operativo, otro uniformado sufrió heridas por una perdigonada accidental en medio del despliegue para contener los desmanes. La situación en este sector de la capital evidencia una falta de control territorial que la gestión municipal de Daniel Passerini no logra revertir.
Un sargento del grupo especial GEOT resultó herido de bala en su pierna izquierda en un tiroteo que se produjo en Bajo Pueyrredón
Inseguridad desbordada: el fracaso de la prevención y la guardia urbana
Mientras la Guardia Urbana municipal permanece como un elemento decorativo en el centro, la periferia cordobesa se sumerge en el caos absoluto. Los incidentes incluyeron quema de cubiertas, lluvias de piedras y disparos de armas de fuego contra las fuerzas de seguridad estatales. La policía logró la detención de 6 personas, aunque la tensión persiste debido a la operatividad de bandas que actúan con total impunidad.
Los informes forenses confirmaron que la muerte de Tomás Orihuela, motivo de la protesta, fue un suicidio por ahorcamiento en sede policial. Sin embargo, sectores radicalizados utilizaron el hecho para desatar una jornada de anarquía que paralizó el tránsito en una arteria clave. Esta eclosión de violencia demuestra que el orden institucional se encuentra seriamente amenazado por la falta de una política de seguridad contundente y profesional.
El reclamo de una sociedad asfixiada por el delito
El Ministerio de Seguridad reforzó el operativo para la noche ante el temor de nuevos enfrentamientos y ataques a la propiedad privada. La justicia mantiene el secreto de sumario mientras la Dirección de Investigaciones Operativas de la Policía Judicial interviene para garantizar transparencia. Córdoba requiere de manera urgente recuperar el imperio de la ley para que los ciudadanos honestos dejen de ser rehenes del desborde delictivo.
Resulta alarmante que, en una capital provincial, el velatorio de una persona con antecedentes termine con efectivos baleados por francotiradores urbanos. La ineficiencia en la gestión de la seguridad urbana local contribuye a un clima de incertidumbre constante para los contribuyentes. Solo el respeto por la autoridad y un uso legítimo de la fuerza podrán devolver la normalidad a una ciudad que hoy luce a la deriva.