Científicos del Grupo de Fotoquímica y Materiales, pertenecientes a la Universidad Nacional de Río Cuarto, desarrollaron estructuras microscópicas que activan materiales plásticos blandos capaces de absorber agua mediante estímulos físicos externos. La investigación científica orientada a la medicina regenerativa cuenta con el liderazgo de los doctores Rodrigo Palacios y María Lorena Gómez, quienes se desempeñan como directores en el Instituto de Investigaciones en Tecnologías Energéticas y Materiales Avanzados de doble dependencia institucional. La iniciativa académica busca sustituir los procedimientos tradicionales por pequeños conversores capaces de generar calor o especies químicas al recibir luz o ultrasonido para modelar hidrogeles en impresoras 3D.
El trabajo científico, denominado "Nanopartículas de polímeros conjugados como iniciadores de polimerización radicalaria: explorando mecanismos de activación fototérmica y por ultrasonido para aplicaciones biomédicas avanzadas", logró optimizar la preparación de materiales plásticos homogéneos. Las pruebas de laboratorio confirmaron que las frecuencias ultrasónicas permiten activar la reacción química en zonas profundas del organismo, una propiedad técnica determinante para concretar futuros tratamientos de carácter no invasivo. Respecto a la novedad que representa el instrumento diseñado por el equipo científico de Río Cuarto, el doctor Rodrigo Palacios afirmó: "Puede considerarse una nueva plataforma de iniciación de polimerización".
El mecanismo tecnológico ideado en la institución universitaria del sur de Córdoba funciona a través de dos variantes de activación independientes según el requerimiento médico específico. La alternativa de carácter fototérmico opera cuando la partícula microscópica absorbe la luz incidente y la transforma en energía térmica para encender un reactivo comercial. Por su parte, la variante ultrasónica produce especies químicas reactivas al exponer el sistema a frecuencias sonoras en entornos con presencia de oxígeno sin requerir cirugías.
Uno de los científicos que participa en la investigación en nanopartículas en la UNRC
Usos médicos y financiamiento del proyecto científico
El sistema desarrollado ofrece ventajas operativas vinculadas con un control espacial de alta precisión y una mayor biocompatibilidad con los tejidos del cuerpo humano. Esta metodología permite la elaboración de apósitos para heridas graves, andamios celulares, suturas químicas, sellado de incisiones y la administración localizada de principios activos en zonas afectadas. Además, el equipo científico busca obtener hidrogeles inteligentes con propiedades autorreparables o adhesivas, proyectando la fabricación de materiales plásticos directamente en el interior del tejido biológico mediante estímulos externos.
La ejecución del proyecto universitario de Río Cuarto dispone de un financiamiento asignado de $20.000.000 otorgado por el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas en el marco de la convocatoria PIP 2025-2027. Los recursos económicos asignados por la entidad nacional permitirán sostener las investigaciones de laboratorio y el desarrollo de nanopartículas selectivas durante los próximos tres años de trabajo. La inversión facilitará el equipamiento técnico necesario para consolidar esta plataforma de biofabricación destinada al área de la salud humana.
La nómina de investigadores se completa con los doctores Carlos Chesta, Emmanuel Odella y Juan José Torres en la conducción científica del proyecto. Asimismo, la estructura de trabajo incluye la labor de los licenciados Rocío Natera Avalos, María Emilia Zambroni y Rodrigo Urquiza, junto al postdoctorando Roodney Carrillo Palomino. El grupo académico multidisciplinario continuará con los ensayos biológicos y las pruebas de impresión tridimensional para evaluar el rendimiento de los hidrogeles en modelos complejos.