"Constituye una decisión de relevancia estratégica en términos energéticos, productivos y ambientales", sostuvieron desde el Ejecutivo cordobés.
La medida permite incorporar hasta tres puntos porcentuales adicionales de bioetanol en el mercado de las naftas, pasando del 12% actual hasta el 15%, en un esquema de comercialización abierta donde las refinadoras pueden optar por su abastecimiento.
"Esta resolución nos parece muy buena. Yo lo festejo. En materia de maíz, somos el sexto productor del mundo. Si lo industrializamos, eso es más trabajo", expresó el gobernador Martín Llaryora.
En un comunicado emitido por el gobierno de Córdoba, se estableció que "desde una perspectiva de política pública, esta decisión representa un paso en la dirección correcta: avanzar hacia una matriz energética más diversificada, con mayor participación de energías producidas en el país y menor exposición a la volatilidad internacional de los hidrocarburos".
"Incrementar el uso de bioetanol permite reducir la dependencia de combustibles fósiles importados, contribuyendo a estabilizar costos y a mitigar el impacto de shocks externos sobre la economía", agregó.
Córdoba, actor clave en el escenario del bioetanol
La provincia de Córdoba se posiciona como un actor clave dentro del esquema nacional de bioetanol.
En 2025, la producción provincial alcanzó los 582.698 m³, lo que representa aproximadamente el 45% del total nacional, estimado en 1.294.884 m³, según datos de la Secretaría de Energía de la Nación.
La producción cordobesa se sustenta íntegramente en bioetanol a base de maíz, un cultivo ampliamente disponible en la provincia y con altos niveles de eficiencia y competitividad.
Actualmente, el precio del litro de bioetanol de maíz es de $917. La medida sumará más de $275.000 millones al entramado productivo, impactará en la suba de la molienda y generará más puestos de trabajo.
En términos de demanda, el incremento del corte implica un aumento cercano al 25% en el volumen de bioetanol requerido para el mercado interno.
Bioetanol: la ventaja estructural de Córdoba
Esto se traduce en una necesidad adicional estimada del orden de 300.000 m³ anuales, volumen que podrá ser cubierto mayoritariamente por la producción a base de maíz.
En este punto, Córdoba cuenta con una ventaja estructural significativa. Su capacidad instalada de producción asciende a aproximadamente 638.000 m³ anuales, lo que le permite no solo abastecer su participación en el incremento, sino también contribuir de manera decisiva al suministro del mercado ampliado.
Estos datos consolidan a la provincia como un pilar estratégico del sector, con capacidad efectiva para acompañar políticas públicas orientadas a incrementar el uso de biocombustibles y fortalecer la seguridad energética nacional.
Asimismo, la expansión del bioetanol genera impactos positivos en la economía real: mayor demanda de maíz, incremento de la actividad industrial, generación de empleo y fortalecimiento de las economías regionales.
En síntesis, la ampliación del corte de bioetanol constituye una medida que combina racionalidad económica, seguridad energética y sostenibilidad ambiental.
Para la provincia de Córdoba, en particular, representa una oportunidad concreta para consolidar su liderazgo productivo, potenciar su cadena agroindustrial y contribuir activamente a un modelo de desarrollo más equilibrado y federal.