La imposición de un abusivo sistema de estacionamiento medido desató una masiva rebelión de los ciudadanos y comerciantes en el barrio General Paz. Los ciudadanos se movilizaron con fuerza para defender su legítimo derecho a trabajar en paz frente al constante y voraz avance de la máquina recaudatoria de la gestión de Daniel Passerini.
El nuevo esquema de estacionamiento medido pretende recaudar de manera obligatoria sobre un total de casi 1.000 cuadras de Cordoba capital. Los frentistas sufren un duro impacto económico al verse obligados a abonar $ 1.600 por cada hora simplemente por estacionar frente a su casa o en su trabajo.
"Están robando, nos están metiendo la mano en el bolsillo porque decidieron esto sin consultar a nadie", denunció con profunda indignación una vecina.











