La justicia de Córdoba ordenó la detención de un empleado municipal tras una investigación por la venta ilegal de licencias de conducir nacionales. La fiscal Paula Bruera lideró los allanamientos en la Escuela de Tránsito donde se ofrecía evitar los trámites legales a cambio de pagos en efectivo.
El procedimiento policial se concentró en el centro de capacitación de avenida Sabattini frente al Hiper Libertad para desarticular este curro estatal. Las autoridades judiciales investigan una red de corrupción interna que facilitaba el carnet sin cumplir con las pruebas de manejo ni exámenes médicos.
Este nuevo escándalo salpica directamente a la gestión de Daniel Passerini evidenciando la desidia sobre la burocracia municipal de la ciudad. Los allanamientos se extendieron a varios domicilios particulares para recolectar pruebas sobre el millonario negocio montado desde las oficinas públicas.
La justicia de Córdoba ordenó la detención de un empleado municipal tras una investigación por la venta ilegal de licencias de conducir nacionales.
Burocracia y corrupción: el costo de los kioscos estatales
El municipio emitió un comunicado oficial intentando desligarse del hecho aunque el sospechoso formaba parte de la planta permanente de la institución. La fiscalía confirmó que el empleado ofrecía saltear el examen teórico y práctico mediante el pago de sumas de dinero de forma particular.
Los requisitos legales para obtener el carnet incluyen una declaración jurada de salud y un examen de aptitud médica que eran omitidos por la red delictiva. También se evitaba la verificación del Registro Provincial de Antecedentes de Tránsito permitiendo que conductores inhabilitados circulen por las calles.
La fiscalía continúa con las pericias sobre los equipos informáticos secuestrados para determinar si existen más funcionarios implicados en esta maniobra. Este hecho pone bajo la lupa el sistema de contratación pública y la estabilidad de empleados que utilizan sus cargos para beneficio personal económico.
Este nuevo escándalo salpica directamente a la gestión de Daniel Passerini evidenciando la desidia sobre la burocracia municipal de la ciudad.
El fin del carnet fácil: impacto en la seguridad vial
Para obtener la licencia Clase B.1 se requiere tener 17 años y aprobar un curso nacional de educación vial digital que esta mafia ignoraba por completo. El costo de la ineficiencia estatal se traduce en una mayor inseguridad vial al habilitar conductores que no cuentan con los conocimientos técnicos mínimos.
La administración de Passerini suma una nueva mancha por corrupción administrativa mientras los vecinos deben pagar tasas viales cada vez más elevadas. Se espera que en las próximas horas se conozca el monto total de lo recaudado por esta organización clandestina que operaba desde el propio ente oficial.