La gestión del intendente Daniel Passerini solicitaría autorización nacional para emitir deuda mientras enfrenta severos retrasos en el pago de sueldos y aguinaldos.
El ahogo financiero que atraviesa la Municipalidad de Córdobaexpone el rotundo fracaso de un modelo basado en el gasto público ineficiente y la falta de disciplina fiscal. La decisión de Daniel Passerini de recurrir a nuevo endeudamiento internacional confirma la incapacidad de la gestión para administrar los recursos sin asfixiar las cuentas del municipio.
El Ejecutivo municipal busca autorización para colocar un bono de U$S 120 millones con el objetivo de cubrir vencimientos financieros y sostener compromisos cotidianos. Esta solicitud se da en un marco de extremo desorden, donde la nómina salarial demandó $190.714 millones en el primer cuatrimestre y la partida de servicios no personales sumó $156.146 millones.
El portal oficial muestra un superávit corriente de apenas $14.384 millones a abril, evidenciando la fragilidad de las finanzas locales.
Daniel Passerini busca autorización para colocar un bono de U$S 120 millones con el objetivo de cubrir gastos corrientes,
Falta de transparencia y despilfarro en la estructura municipal
En primer lugar, el municipio oculta el verdadero estado de las cuentas públicas mediante la falta de información oficial actualizada desde junio de 2019. La administración de Passerini prefiere expandir partidas en contrataciones opacas antes que aplicar la austeridad presupuestaria necesaria para sanear el déficit real.
Asimismo, la gestión acumula vencimientos de letras por $203.337 millones para 2026 y $168.015 millones para 2027, heredados de colocaciones anteriores. En lugar de reducir los cargos políticos, el municipio recurre al aumento masivo del boleto a $2.125 para amortiguar el desmanejo de sus partidas corrientes.
En tercer lugar, Córdoba padece los efectos de esta ineficiencia, sufriendo la caída del cobro de la Tasa de Comercio e Industria y deudas flotantes por más de $1.000 millones con proveedores. La insostenible estructura municipal absorbe millonarias sumas en más de 5.000 becarios y contratos temporales que evitan el ajuste del gasto político.
Municipalidad de Córdoba
Compromiso del contribuyente y el costo del endeudamiento
Por otra parte, la intención de emitir títulos hasta por U$S 300 millones a mediano plazo trasladará una Pesada pesada carga financiera a las próximas gestiones. El Poder Ejecutivo local elude dar explicaciones públicas claras sobre el destino de los fondos, transfiriendo el costo del sobreendeudamiento a los vecinos.
El verdadero ordenamiento económico exige cortar de raíz el despilfarro burocrático y priorizar el equilibrio fiscal por encima de la emisión de deuda. Los contribuyentes cordobeses necesitan una administración austera que deje de comprometer el futuro financiero de la ciudad para financiar la ineficiencia estatal.
La irresponsabilidad en el manejo de los fondos públicos consolida un escenario de fragilidad institucional que frena el desarrollo de la capital.