La Fiscalía a cargo de Raúl Garzón dispuso, este viernes, las detenciones de dos nuevas personas imputadas por encubrimiento agravado en el marco de la causa que investiga el crimen de Agostina Vega. Los acusados son Matías Jesús Córdoba y su esposa Eugenia Ludmilla Ascaruz, quienes alquilaban la planta alta del inmueble ubicado en la calle Juan del Campillo 878 donde vivía Claudio Barrelier. La investigación judicial determinó que ambos se encontraban en el lugar durante la noche del suceso y permanecieron en la vivienda sin dar aviso a las autoridades ni solicitar asistencia externa.
Las pericias acústicas realizadas por los gabinetes técnicos en la propiedad de barrio Cofico resultaron determinantes para fundamentar la orden de detención emitida por los funcionarios judiciales. Los estudios de sonoridad concluyeron que los inquilinos debieron escuchar el desarrollo de los acontecimientos ocurridos en la planta baja del inmueble. Por esta razón, la fiscalía resolvió imputar al matrimonio por el delito de encubrimiento agravado por el hecho precedente, descartando su participación directa como autores materiales del ataque.
Carlos Nayi, abogado querellante de la familia materna de Agostina Vega, detalló las características del procedimiento sonoro realizado entre las 12:30 y las 2 de la mañana del miércoles 5 de junio: "Se puso en marcha una prueba acústica sonora donde se emitió la canción 'No se escucha chingón' de Desacatadas". El letrado remarcó que las conclusiones técnicas contradijeron las declaraciones testimoniales prestadas anteriormente por los acusados: "Esa declaración confrontó con la prueba independiente y quedó demolida: mintieron".
Vista trasera de la casa de Claudio Barrelier
Reconstrucción horaria y situación del imputado principal
La investigación estableció que el matrimonio ingresó al inmueble a las 23:04 del 23 de mayo y permaneció en el lugar hasta las 8:54 del día posterior. Respecto de la permanencia de los imputados en la escena del crimen, Carlos Nayi señaló: "Permanecieron en ese domicilio ni más ni menos que 9 horas y 50 minutos". A diferencia de otra testigo de la causa que reportó gritos, la pareja guardó silencio durante el lapso de tiempo registrado en la reconstrucción.
El principal sospechoso del homicidio, Claudio Barrelier, permanece privado de la libertad en el complejo penitenciario de Bouwer bajo el régimen de máxima seguridad. La representación legal de la familia de la víctima confirmó que solicitará la pena de prisión perpetua para el imputado cuando la causa llegue a la etapa de juicio oral. Las medidas dispuestas en el establecimiento carcelario buscan garantizar el resguardo físico del acusado hasta el inicio de las audiencias judiciales correspondientes.
Carlos Nayi ratificó que el imputado cuenta con supervisión permanente las 24 horas del día por parte del personal de la fuerza del servicio penitenciario: "Debe llegar saludable a un juicio oral para que pueda escuchar con claridad lo que los querellantes le van a decir". El avance del proceso judicial suma nuevos elementos probatorios con las pericias sonoras y los datos horarios incorporados al expediente. La causa continuará con la toma de declaraciones a los nuevos detenidos en la sede de la fiscalía.