Dese este lunes rige el nuevo sistema, que incluye el cierre de calles secundarias entre las 22 y las 6, acompañado por más cámaras, monitoreo y trabajo coordinado con la Policía.
Villa Allende dio este lunes un paso clave en su estrategia para combatir la inseguridad con el inicio del sistema de cierre nocturno de calles mediante portones, una medida impulsada por el intendente Pablo Cornet, y que apunta a dificultar el accionar de los delincuentes y reducir las vías de escape en distintos sectores de la ciudad.
El programa comenzó a funcionar en los barrios Pan de Azúcar y Lomas Sur, donde desde las 22 y hasta las 6 permanecerán cerrados diversos accesos secundarios. Los portones serán operados por personal municipal y no impedirán la circulación, ya que cada barrio mantendrá ingresos y egresos habilitados durante toda la noche.
El intendente de Villa Allende, Pablo Cornet.
La iniciativa forma parte de un plan integral de seguridad impulsado por el municipio luego de obtener el aval de la Justicia para su implementación, tras varios meses de debate y cuestionamientos judiciales. El fallo consideró que la medida resulta razonable y proporcional al objetivo de fortalecer la seguridad pública.
Un sistema para dificultar el delito en Villa Allende
Desde el municipio sostienen que la medida responde a un diagnóstico claro: alrededor del 60% de los hechos delictivos registrados en Villa Allende ocurren durante el horario nocturno. Bajo esa premisa, el cierre de calles busca limitar los recorridos de quienes cometen delitos, obligándolos a transitar por corredores principales donde existe mayor presencia policial y sistemas de vigilancia.
La estrategia no se limita a la colocación de portones. El programa también contempla la incorporación de unas 300 cámaras de videovigilancia, el fortalecimiento del Centro de Monitoreo y la incorporación de móviles policiales para incrementar la capacidad de respuesta ante emergencias.
Según explicaron desde la Municipalidad, los cierres no implican restricciones al ingreso de vecinos ni controles de identidad, sino que buscan ordenar la circulación nocturna y eliminar vías rápidas de escape utilizadas por delincuentes después de cometer robos. Además, remarcaron que el acceso para ambulancias, bomberos y demás servicios de emergencia continuará garantizado.
Primera experiencia de este tipo en Córdoba
Villa Allende se convierte así en uno de los primeros municipios de la provincia en implementar un sistema de estas características como política pública de prevención del delito.
La experiencia comenzará en los barrios Pan de Azúcar y Lomas Sur, aunque el plan prevé extenderse progresivamente a La Cruz, La Amalia, Jardín Epicuro, San Alfonso, El Ceibo y Villa Allende Parque, donde también se instalarán cierres estratégicos durante la noche.
Las autoridades municipales sostienen que el objetivo es construir un modelo de seguridad preventiva basado en infraestructura, tecnología y coordinación con las fuerzas policiales, con la expectativa de disminuir los robos y brindar mayor tranquilidad a los vecinos.
El funcionamiento del sistema será monitoreado durante los próximos meses para evaluar su impacto sobre los índices delictivos y determinar posibles ajustes antes de su expansión a nuevos sectores de la ciudad.