Después de no ser elegido presidente del ente, el intendente formalizó el envío de un proyecto de ordenanza al Concejo Deliberante que terminó por retirar a la localidad del bloque.
La derrota sufrida en las elecciones de autoridades de la Comunidad Regional Punilla desató una reacción desmedida por parte de Raúl Cardinali. A raiz de esto, el intendente de Cosquín formalizó el envío de un proyecto de ordenanza al Concejo Deliberante que terminó por retirar a la localidad del bloque. El texto legislativo pretende derogar de forma inmediata los acuerdos institucionales que vinculaban al municipio con el ente supramunicipal desde 2005.
La iniciativa del Ejecutivo ingresó oficialmente para su debate reglamentario y los bloques legislativos evaluaron el pedido de tratamiento sobre tablas. En la política local se interpreta la maniobra de Cardinali como un capricho político que busca maquillar un contundente fracaso en su objetivo de presidir la Comunidad. La determinación de abandonar el organismo surge inmediatamente después de comprobarse que el mandatario no logró consolidar los apoyos necesarios para concretar su propósito.
El jefe comunal coscoíno pretendía liderar la conducción de la entidad, pero su postulación careció del respaldo de sus pares justicialistas y radicales. La asamblea departamental ungió por unanimidad a Fabián Flores, jefe comunal de Mayú Sumaj, como el nuevo presidente de la organización de distritos. Al anticipar la inminente caída en los sufragios, el mandatario optó por ausentarse del cónclave adoptando por una postura de aislamiento.
La Comunidad Regional Punilla se reunió la semana pasada para elegir sus nuevas autoridades. Cardinali no fue.
Los cuestionables fundamentos del portazo
Bajo la pretensión de justificar el desplante institucional, el texto enviado al cuerpo legislativo local utilizó un lenguaje cargado de chicanas y reproches administrativos. “Próximo a cumplir dos décadas de aquella integración, el balance de costo-beneficio de formar parte de la Comunidad Regional de Punilla demuestra que el estamento suprarregional no reporta avances concretos para la ciudad de Cosquín”, sostiene la presentación.
El argumento central del mandatario apunta de manera directa contra los fondos económicos que el Estado local tributa mensualmente por medio de la coparticipación. “A raíz de la resignación de recursos públicos coscoínos destinados al sostenimiento de la Comunidad Regional, resulta oportuno y conveniente recuperar esos dineros públicos para destinarlos al mejoramiento concreto de los servicios municipales locales”, añade el proyecto.
La llamativa argumentación financiera del intendente denota su falta de previsión general y expone una preocupante intolerancia frente a los valores democráticos que tanto dice defender. Los concejales opositores, por su parte, consideraron inviable desarmar convenios de complementación sanitaria y ambiental basándose únicamente en el descontento personal de la conducción de turno.
Fabián Flores, jefe comunal de Mayú Sumaj, fue elegido como nuevo presidente de la Comunidad Regional Punilla
Fracaso en la búsqueda de alianzas informales
Los operadores de la intendencia de Cosquín iniciaron contactos informales con algunos dirigentes vecinales que sostienen discrepancies metodológicas con la red actual. En esa estrategia de captación figura Emiliano Paredes, intendente de Tanti, cuyo municipio interrumpió su participación activa dentro de la Comunidad Regional. El bloque de intendentes peronistas criticó el desapego institucional de las autoridades coscoínas por priorizar disputas de poder.
La insólita jugada del kirchnerista Raúl Cardinali profundizará de manera inevitable la fragmentación territorial del valle en detrimento de los intereses municipales. Las agrupaciones vecinales alertaron que el aislamiento administrativo perjudicará las gestiones de infraestructura que se tramitan ordinariamente ante las carteras provinciales. El egoísmo partidario exhibido por la jefatura municipal daña la credibilidad pública de la dirigencia local de Punilla.
El alejamiento voluntario de la principal capital cultural del departamento (sólo por capricho del intendente) debilita el poder de negociación del bloque frente a las demandas regionales. Las comisiones vecinales lamentan que los berrinches de un mal perdedor interfieran en el desarrollo de políticas públicas coordinadas a largo plazo. La sesión legislativa definió el alcance de una ordenanza motivada exclusivamente por el orgullo herido de una gestión kirchnerista cada vez más deslegitimada.