La continuidad de Memphis Depay en Corinthians tuvo un giro inesperado en apenas unos días. Luego de que la dirigencia decidiera inicialmente no avanzar con la renovación del atacante, ambas partes retomaron las conversaciones y finalmente alcanzaron un nuevo acuerdo.
La negociación había quedado paralizada principalmente por las exigencias económicas del delantero. Memphis pretendía recibir cerca de 70 millones de reales, unos 13 millones de dólares, durante las próximas dos temporadas. Además, había solicitado beneficios adicionales, entre ellos un palco privado en el Neo Química Arena, la utilización del estadio para eventos propios y una participación en determinados premios futuros.










