La derrota 0-1 de Barcelona de Guayaquil en su debut en la Copa Libertadores frente a Cruzeiro no solo dejó consecuencias deportivas. Tras los incidentes protagonizados por sus hinchas al finalizar el encuentro, el club podría enfrentar duras sanciones que podrían afectar a futuros partidos de la competencia, entre ellos la segunda fecha ante Boca.
Según consta en el informe arbitral, el juez Juan Gabriel Benítez fue agredido cuando se retiraba del campo de juego del estadio Estadio Monumental Banco Pichincha. Desde las tribunas, un grupo de simpatizantes arrojó objetos y uno de ellos impactó en el rostro del árbitro, lo que derivó en la apertura de un expediente disciplinario por parte de la CONMEBOL.
A la espera de los descargos del club, el reglamento contempla distintas sanciones. En primera instancia, podrían aplicarse multas económicas que parten desde los 15 mil dólares, aunque el monto podría elevarse considerablemente, hasta 50 mil o incluso 150 mil, si se confirma la gravedad de la agresión.
Juan Gabriel Benítez fue agredido por hinchas del Barcelona
Sin embargo, las consecuencias no se limitarían a lo económico. También se evalúan posibles castigos deportivos, como el cierre parcial o total del estadio, la reducción del aforo o incluso la obligación de disputar partidos en una sede neutral.
En escenarios más extremos, el código disciplinario habilita sanciones mayores, como la exclusión de competiciones en curso o futuras en caso de faltas graves o reiteradas en materia de seguridad, aunque esta alternativa aparece como poco probable.
El caso mantiene en alerta a los rivales del grupo, en especial Boca y la Universidad Católica que aún no disputaron sus partidos en Ecuador, que siguen de cerca la evolución de la situación a la espera de una resolución que podría impactar en el desarrollo del torneo.