Después de un complicado fin de semana en Monza, Franco Colapinto comenzó el GP de Madrid con el objetivo de recuperar buenas sensaciones. En una jornada marcada por la dificultad de un circuito callejero completamente nuevo para la Fórmula 1, el piloto de Alpine pudo completar las dos sesiones sin daños en su monoplaza.
El argentino terminó 13° en la primera práctica libre (FP1) y luego quedó 15° en la FP2, en un escenario donde varios pilotos tuvieron dificultades para mantenerse alejados de los incidentes.
La actividad comenzó con Alpine realizando diferentes comprobaciones y pruebas sobre los sensores del auto. Una vez concluidos esos trabajos, el piloto argentino salió a pista para comenzar a familiarizarse con el trazado de Madring, estrenado esta temporada.
El desempeño de Colapinto en la FP1
La primera sesión fue positiva para el piloto argentino, que eligió una estrategia prudente para conocer los límites del circuito. Colapinto registró un tiempo de 1:35.933, resultado que le permitió finalizar en el 13° lugar.
La clasificación fue encabezada por los Mercedes, con Andrea Kimi Antonelli al frente. Detrás aparecieron los Ferrari de Charles Leclerc, tercero, y Lewis Hamilton, cuarto.
Durante la FP1 también hubo dos situaciones particulares protagonizadas por Colapinto. En una de sus salidas aprovechó para practicar una largada, pensando en las condiciones que encontrará durante la carrera del domingo.
Además, mantuvo una conversación con Stuart Barlow, ingeniero de Alpine, a quien le manifestó: “Algunos pianos son muy difíciles”. La frase reflejó uno de los principales desafíos que presenta el nuevo circuito urbano español.
Una bandera roja complicó la segunda práctica
Con las primeras referencias obtenidas y utilizando neumáticos medios, Colapinto afrontó la FP2 con la intención de aumentar progresivamente el ritmo. El argentino completó 11 vueltas y consiguió inicialmente un tiempo de 1:35.886.
Sin embargo, la sesión quedó interrumpida por un fuerte accidente protagonizado por el británico Arvid Lindblad. El Racing Bulls quedó detenido sobre el trazado y tuvo que ser retirado mediante una grúa, mientras los restos del monoplaza obligaron a colocar la bandera roja.
La interrupción se produjo cuando restaban 11 minutos de la práctica, lo que afectó el programa de trabajo de varios pilotos, incluido Colapinto.
Colapinto terminó 15° en el viernes del GP de Madrid
Tras la reanudación, el piloto de Alpine perdió parte del ritmo acumulado y salió a pista con el tanque lleno, con el objetivo de evaluar el comportamiento del auto bajo esas condiciones.
Completó otras ocho vueltas y mantuvo como mejor registro el 1:35.886, marca que lo dejó en el 15° puesto, a 2.224 segundos de Antonelli, nuevamente el más rápido de la sesión.