El nombre de Matías Galarza había tomado protagonismo en Boca Juniors durante los últimos días, pero las negociaciones llegaron a su fin sin un entendimiento entre las partes.
El club de La Ribera había puesto sobre la mesa una propuesta de 4 millones de dólares por el 60% de los derechos económicos del futbolista. El restante 40% pertenece al Genk de Bélgica.
La oferta, sin embargo, no resultó suficiente para Talleres y las conversaciones quedaron estancadas. Según el material difundido, Galarza también había intentado impulsar su llegada a Boca, aunque ese factor no alcanzó para destrabar la operación.
De esta manera, el mediocampista continuará en Córdoba y no se convertirá en la quinta incorporación del conjunto dirigido por Rodolfo Arruabarrena para el segundo semestre.
La deuda de Boca por Cristian Pavón, otro punto de conflicto
Desde el entorno de Boca atribuyeron el fracaso de la negociación a una deuda vinculada con Cristian Pavón.
Durante la presidencia de Daniel Angelici, Boca había adelantado 2,5 millones de dólares que debían ser abonados bajo determinadas condiciones ante una futura transferencia del delantero. Sin embargo, Pavón terminó dejando la institución como jugador libre.
Cristian Pavón y su último paso por Boca Juniors
Ya durante la gestión de Juan Román Riquelme, Boca realizó un reclamo formal por ese dinero, aunque el conflicto todavía no habría sido resuelto.
En el marco de las conversaciones por Galarza, surgió la posibilidad de utilizar esa deuda como parte de una fórmula para intentar acercar a ambas instituciones.
La negociación se trabó por la forma de pago
La alternativa tampoco prosperó. Según la información aportada, Andrés Fassi, presidente de Talleres, pretendía que la deuda fuera reconocida en pesos y calculada tomando como referencia el valor del dólar correspondiente al momento de la operación.
La diferencia respecto de ese criterio terminó profundizando las dificultades para alcanzar un acuerdo y, finalmente, la transferencia quedó caída.