La grave lesión de Tomás Aranda obligó a Boca Juniors a analizar alternativas para cubrir su ausencia. El juvenil de 19 años sufrió una fractura de peroné y deberá permanecer aproximadamente cuatro meses sin jugar.
La lesión le permitió al “Xeneize” liberar un cupo para incorporar a otro futbolista, una posibilidad que ya había utilizado Racing después de una situación similar con Marco Di Césare. Sin embargo, la dirigencia de Boca y Rodolfo Arruabarrena tomaron una decisión diferente: no utilizarán el cupo disponible y no habrá más incorporaciones en este mercado de pases.










