A menos de un mes del inicio del Mundial 2026, la República Democrática del Congo enfrenta una preocupación que excede lo deportivo. El brote de ébola que está afectando actualmente al país africano amenaza con dejar a su selección sin hinchas durante la Copa del Mundo debido a las fuertes restricciones sanitarias adoptadas por Estados Unidos, uno de los anfitriones del torneo.
La situación epidemiológica encendió las alarmas internacionales luego de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) confirmara más de 130 muertes y más de 500 casos sospechosos vinculados a la cepa Bundibugyo del virus, una variante para la que todavía no existe un tratamiento completamente eficaz. Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general del organismo, advirtió que lo más preocupante es "la magnitud y velocidad" con la que se expandió el brote en territorio congoleño.

En ese contexto, el gobierno estadounidense endureció los controles migratorios y prohibió temporalmente el ingreso de personas que hayan transitado recientemente por zonas afectadas, entre ellas República Democrática del Congo, Uganda y Sudán del Sur. De este modo, la medida impacta directamente sobre los simpatizantes de "Los Leopardos", que podrían quedarse sin viajar al Mundial pese a la histórica clasificación de su selección.
Por su parte, el plantel sí tendría garantizada su presencia gracias a protocolos especiales acordados entre FIFA y las autoridades sanitarias, bajo un estricto sistema de controles, aislamiento preventivo y pruebas médicas constantes. "Estamos monitoreando la situación relativa al brote de Ébola y mantenemos una comunicación estrecha con la Federación de Fútbol de la RDC para garantizar que el equipo esté informado de todas las directrices médicas y de seguridad", expresó FIFA mediante un comunicado oficial.










