En una nueva edición electrizante del clásico español, el Real Madrid derrotó al Barcelona. En el Santiago Bernabéu, el Merengue se impuso sobre los culés por 2-1 y se alejó en la cima de LaLiga.
El clásico empezaría con todo con un penal tempranero para el Real, producto de una falta de Lamine Yamal sobre Vinicius Junior a los 2 minutos. Sin embargo, luego de una revisión por VAR, el árbitro del encuentro anuló su decisión al determinar que no había infracción.
Tras la amargura inicial, el conjunto Merengue encontraría rápidamente el primer gol del clásico con un golazo de Kylian Mbappé desde fuera del área. No obstante, y nuevamente para el lamento del local, la acción sería invalidada por un offside milimétrico previo del ex PSG.
Finalmente, y como dice el dicho, la tercera fue la vencida: el Real Madrid por fin abriría el marcador a los 22 minutos gracias al propio Mbappé, tras una exquisita asistencia de Jude Bellingham.
Con el resultado a favor, la Casa Blanca sería el claro dominador de las acciones ofensivas del partido, anulando a un Barcelona que casi no podía llegar al área de Courtois y generando varias ocasiones peligrosas en busca de aumentar la diferencia.
Pese a la situación adversa, el Barça encontraría un empate sorpresivo dadas las circunstancias en la que estaba. El conjunto de Cataluña presionó alto en la salida del Madrid y, a los 38, y Marcus Rashford asistiría a Fermín López, quien firmaría el 1-1 transitorio con un potente remate desde el medio del área.
Luego de un ida y vuelta breve de ambos equipos, en solo cinco minutos los locales que volverían a ponerse al frente en el marcador con gol de Belligham, quien solo tuvo que empujar la pelota tras un centro de cabeza de Éder Militão que dejó descolocado al Szczęsny.
Si bien el conjunto blanco metería el 3-1 sobre el cierre del primer tiempo, el tanto sería anulado por offside de Mbappé, y Barcelona respiraba alividado con la esperanza de revertir la historia en la segunda mitad.
Ya en el complemento, a los 48 el Real Madrid tendría un penal por una clara mano de Eric García. No obstante, Szczęsny le taparía la ejecución al 10 francés, salvando a los culés y convirtiéndose en una de las figuras del cotejo.
A los 66 se harían las primeras modificaciones del partido. Primero, en el Real Madrid, Brahim Díaz entraría por Arda Güller y más tarde harián lo propio Dani Carvajal y Rodrygo por Federico Valverde y Vinicius Jr., quien se fue visiblemente fastidiado directo al vestuario. Por su parte, el Barcelona también movería el banco minutos después: Ronald Araújo y Marc Casadó por Eric García y Ferran Torres respectivamente.
Sobre el final del partido, Roony Bardghji entraría por Pau Cubarsí en el blaugrana, mientras que en la Casa Blanca ingresarían Gonzalo García y Dani Ceballos por las figuras del partido, Mbappé y Bellingham, dejando así sin chances de debutar en un clásico español a Franco Mastantuono.
En el minuto final de los 10 agregados, Pedri vería su segunda amarilla tras una dura entrada a Tchouaméni y se iría expulsado, desatando una pelea en los bancos de suplentes que no pasó a mayores, más allá de una amarilla a Militão. Sin más para ofrecer, el partido terminaría finalmente con victoria 2-1 del Real Madrid y una pequeña trifulca entre los jugadores de ambos equipos.
Con este resultado, el Real Madrid extendió su ventaja sobre el Barcelona en la tabla de LaLiga y lidera con 27 puntos en los primeros 10 partidos, frente a 22 de su clásico rival. El próximo compromiso del conjunto blanco será frente al Valencia en el Bernabéu el próximo sábado 1 de noviembre por la fecha 11, mientras que los culés se medirán ante el Elche un día después como local.