Facundo Colidio se fue de River por la puerta de atrás, sin ruido ni despedida pública. El delantero, que había sido una de las figuras ofensivas del Millonario en el último año y medio, aterrizó esta mañana en Río de Janeiro y en pocas horas ya tenía la camiseta de Vasco da Gama puesta.
Nadie convirtió más goles que él con la banda roja en ese lapso: fueron 22 tantos, nueve en 2025 y trece en lo que va de 2026. Superó por ocho a Sebastián Driussi. Aun así, con la llegada de varias referencias ofensivas, decidió cambiar de aire. La operación se cerró en las últimas horas.
Vasco ofreció 4,5 millones de dólares por el 50 por ciento del pase y se comprometió a comprar el resto a través de objetivos que consideran cumplibles, por otros 5,5 millones. Colidio viajó acompañado por su representante Tomás Levenzon, se sometió a la revisión médica y firmó un contrato a largo plazo.
El club carioca no perdió tiempo. Apenas aterrizado lo presentó en sociedad y lo hizo posar con la camiseta que llevará el número 9, distinto al 11 que usaba en River y en Tigre. El entrenador Pedro Emanuel ya lo tendrá a disposición.
Expectativas altas y un desafío grande
En diálogo con los medios locales, Colidio fue claro: “Tengo una expectativa muy grande, sé muy bien a qué club vengo, es un club muy grande que quiere volver a lo más alto y vamos a ir por eso...”. También describió su juego: “Soy un delantero que puedo jugar en todo el frente de ataque, rápido, tengo uno contra uno. Luego lo van a ver en la cancha”.
Se marcha de River con un saldo de 32 goles, 11 asistencias, una expulsión y dos títulos: el Trofeo de Campeones, en el que marcó, y la Supercopa Argentina. Había empezado el semestre como titular con Eduardo Coudet, pero sabía que iba a quedar atrás cuando los refuerzos de ataque entraran en ritmo.
Entre esos nombres aparecen Ángel Correa, Thiago Almada, Rafael Santos Borré y Lucas Beltrán. Ante ese panorama, el atacante eligió un nuevo destino. Llega a un Vasco que está antepenúltimo en el Brasileirão con 21 puntos, solo por delante de Chapecoense y Remo, y a un punto de Internacional, el último que se estaría salvando.
El gran desafío inmediato es gambetearle al descenso. Al mismo tiempo, el Cruzmaltino viene de avanzar a los cuartos de final de la Copa de Brasil tras eliminar a Fluminense y el próximo jueves enfrenta a Olimpia por los octavos de la Copa Sudamericana.
Un cruce posible con River
En esa competencia continental existe la chance de cruzarse con River en fases posteriores. La dirigencia de Stefano Di Carlo ya estableció que, en caso de coincidir, Colidio no podrá jugar contra su exequipo. También se suma al plantel otro argentino: Santiago Sosa, llegado desde Racing.
La salida sorprendió por las formas. Colidio se despidió de sus excompañeros en privado y partió sin declaraciones en Buenos Aires. El contraste es total con la recepción que le dieron en Río, donde lo esperaban allegados del club y lo recibieron con los brazos abiertos.