Hay problemas que pueden crecer lejos de las miradas ajenas y, durante mucho tiempo, quedar ocultos incluso para quienes rodean a la persona que los atraviesa. Emiliano Vecchio decidió ahora hablar públicamente sobre uno de esos episodios de su vida y relató cómo la ludopatía llegó a ocupar un lugar central durante una etapa de su carrera profesional.
El actual futbolista del Somisa de San Nicolás, equipo que milita actualmente en el Torneo Regional Federal Amateur (cuarta división para los equipos del interior), recordó, que estuvo atravesado por la adicción al casino durante aproximadamente tres años. Según explicó, todo comenzó a partir de las personas con las que empezó a relacionarse y de la frecuencia con la que comenzó a concurrir a esos establecimientos. “Me encontré en un momento de mi vida en el cual me empecé a rodear de gente a la que le gustaba el casino y comencé a ir con muchísima frecuencia", contó en diálogo con el canal de YouTube Sistema Joaco Santos al reconstruir cómo se inició aquella etapa.
En ese momento, mientras jugaba en Rosario Central después de su paso por Arabia Saudita, su rutina empezó a modificarse alrededor del juego. El mediocampista de 37 años relató una situación que, con el tiempo, se convirtió en una muestra de hasta dónde había llegado su adicción: "Salía de Arroyo Seco y tenía mi casa para acá y el casino para acá. Le decía a mi pareja: ‘Llego en un rato, a las 2 de la tarde’, pero llegaba a las 10 de la noche".
"Es el vicio más complejo de todos porque te lleva a la ruina. Terminas con depresión, te quedas sin familia, te quedas sin dinero, sin nada”, agregó.
Vecchio también detalló que podía permanecer durante horas en el casino e incluso volver a ingresar después de haberse retirado. "Estaba 7-8 horas, pagaba el ticket, salía, daba la vuelta y entraba de nuevo. Me decía: ‘No, pero yo gané toda esta plata. ¿Cómo me voy a ir ahora? Hoy lo fundo al casino’. Ganaba 50 mil dólares, salía del casino y volvía a entrar para perderlos, además de lo que había llevado", relató.
Más allá de las consecuencias económicas, el ex Racing remarcó que el impacto más profundo estuvo en sus vínculos y en su vida cotidiana. “Desde el lado económico estaba bien, pero a mí me pasaba que no veía a mis hijos y perdí todo, no te importa nada. Solamente te importa jugar, no te importa si tu hijo está enfermo, si tu mujer o tu mamá necesitan algo”, expresó.
En la misma línea, Vecchio explicó que el juego terminó desplazando otras prioridades. "Lo único que te importa es ver esa bola cómo gira, cómo cae y jugar", comentó, antes de describir el ambiente que encontraba cada vez que asistía al casino y la dificultad para reconocer la magnitud del problema.
Durante aquella etapa, además, el futbolista aseguró que incluso tenía dificultades para dejar atrás el impulso de jugar después de los partidos. "Yo entraba a la cancha y era el único momento que me olvidaba del casino", recordó sobre su última etapa en Central. Sin embargo, una vez terminado el encuentro, volvía a aparecer la necesidad de regresar al juego. "Terminaba yendo siempre. Iba todos los días", afirmó.
El propio Vecchio reconoció que era consciente de que atravesaba una situación de adicción: "Yo sabía que estaba enfermo". Esa toma de conciencia, sumada al acompañamiento que recibió, fue determinante para comenzar el proceso de recuperación.
En ese sentido, explicó que en 2022 tomó la decisión de evitar los casinos y recurrir a un espacio de ayuda. "Gracias a Dios tuve una persona en ese momento que me ayudó. Decidí meterme en un grupo e ir de a poco para autoexcluirme", señaló.
Afortunadamente para él, con el paso del tiempo el deseo de jugar comenzó a disminuir. "Después se me fue apagando ese deseo y hoy en día lo canalizo por otro lado", destacó. A su vez, sostuvo que aquella experiencia dejó una marca importante en su vida y reconoció: "Fueron tres años de mi vida que fueron muy complejos".