Un nuevo capítulo del escándalo por las apuestas deportivas golpeó a la NBA. La Justicia de Estados Unidos acusó formalmente a los ex jugadores Malik Beasley y Edward Davis, este último más conocido simplemente como Ed Davis, por su presunta participación en una red de fraude y manipulación de apuestas vinculadas al rendimiento de jugadores durante partidos de la liga.
La acusación fue presentada por la Fiscalía Federal de Brooklyn, que sostiene que Beasley aceptó alterar aspectos de su desempeño cuando jugaba para los Milwaukee Bucks en 2024 con el objetivo de favorecer apuestas sobre estadísticas individuales, conocidas como "prop bets". Según los investigadores, el esquema movilizó cientos de miles de dólares y en esta etapa de la causa fueron imputadas seis personas.











