A semanas del inicio del Mundial 2026, la FIFA anunció la implementación de uno de los programas antidoping más exhaustivos en la historia del fútbol, en coordinación con las agencias nacionales de Estados Unidos, Canadá y México, los tres países anfitriones del certamen.
El plan contempla controles estrictos en la previa y durante el torneo, que se disputará entre el 11 de junio y el 19 de julio. En las semanas anteriores, cada Organización Nacional Antidopaje (ONAD) realizará controles fuera de competencia bajo la supervisión de la FIFA, con el objetivo de unificar criterios desde la preparación de los equipos.










