Franco Colapinto afrontará este fin de semana el Gran Premio de Austria con expectativas renovadas. Después de un Gran Premio de Barcelona que dejó más dudas que certezas pese al resultado positivo para Alpine (10°), el piloto argentino aseguró que el equipo trabajó intensamente para corregir los problemas detectados y confirmó que llevará actualizaciones al A526 en busca de un salto de rendimiento.
El circuito de Spielberg no aparece como uno de los escenarios más favorables para la escudería francesa, al menos por los antecedentes recientes. Sin embargo, Colapinto considera que las mejoras introducidas podrían ayudar a reducir algunas de las debilidades que arrastra el monoplaza desde el inicio de la temporada. "Creo que este circuito en general no nos ha favorecido demasiado en los últimos años, pero estamos trayendo algunas mejoras, algunas cosas que podrían ayudar", explicó durante la jornada de prensa previa al inicio de la actividad.
El bonaerense reveló que una de las prioridades del equipo fue entender qué ocurrió en la última carrera en el circuito catalán, donde el rendimiento estuvo lejos de lo esperado, especialmente en clasificación. "Creo que simplemente ese circuito en particular, por la superficie y por el calor que hacía, no se adaptó realmente a nuestro auto, especialmente en clasificación, donde no fuimos competitivos y el auto no estaba funcionando dentro de una buena ventana", agregó.

Uno de los puntos débiles más marcados de Alpine en lo que va del año ha sido el comportamiento en las curvas rápidas. Consultado sobre ese aspecto, Colapinto reconoció que sigue siendo una asignatura pendiente, aunque cree que las novedades técnicas pueden ofrecer una mejora.
"Seguimos trabajando en ello. Creo que no es precisamente el área en la que nos vemos más fuertes, la alta velocidad. Hemos tenido dificultades desde el comienzo del año. Este fin de semana traemos una mejora que debería ayudarnos en ese sentido y hemos estado trabajando duro para intentar mejorar. Pero, por supuesto, hasta que no lo veas en pista es difícil decirlo", comentó.
De todos modos, el oriundo de Pilar aclaró que los inconvenientes observados en suelo español fueron más amplios que una simple cuestión aerodinámica. "Barcelona siguió siendo un poco complicado, para ser sincero. No me sentí cómodo con el auto en las curvas rápidas. Pero, en general, todo estaba bastante desconectado, así que no era solamente un problema de balance en alta velocidad. Creo que los neumáticos no estaban funcionando bien. La puesta a punto no era la ideal. Creo que nos faltaron algunas cosas y espero que podamos hacerlo mejor a partir de ahora y aprovechar mucho más el potencial del paquete".

En ese sentido, Colapinto remarcó que el equipo necesita encontrar respuestas para mejorar su rendimiento de los sábados, ya que en carrera el panorama ha sido más alentador: "Es cierto que últimamente en las carreras nos hemos visto mucho más fuertes, así que necesitamos entender por qué nos falta algo en clasificación".
"Hay mucho trabajo por delante, otro fin de semana largo, tres sesiones para entender el auto, aprender un poco más sobre la puesta a punto junto con los ingenieros. Así que espero que hayamos dado algunos pasos adelante, que es lo que buscábamos después de Barcelona. Ojalá podamos sumar algunos puntos más", cerró.
Cuándo vuelve a correr Colapinto
Tras volver a los puntos en Barcelona, el argentino arranca su preparación de dos semanas para su próximo desafío: el Gran Premio de Austria. La acción en el Red Bull Ring iniciará el viernes 26 de junio con las primera tanda de prácticas libres y cerrará el domingo 28 con la carrera principal. En la temporada pasada, el oriundo de Pilar finalizó 15° en este circuito.








