El gobierno de Gianni Infantino al frente de la FIFA volvió a quedar bajo cuestionamiento. En esta oportunidad, las principales ligas de Europa unieron sus voces para reclamar una modificación profunda de la estructura de poder de la máxima organización del fútbol mundial.
La Liga, la Serie A, la Bundesliga y la Premier League difundieron este viernes un comunicado en conjunto en el que plantearon la necesidad de establecer nuevos mecanismos de control y limitar la concentración de facultades dentro de FIFA.
Las ligas europeas apuntaron contra el modelo de la FIFA
Las instituciones sostuvieron que los problemas de gobernanza de la FIFA no deben analizarse únicamente a partir de la figura de Infantino, sino desde una estructura que, según su planteo, permite acumular competencias regulatorias, comerciales y políticas en un mismo cargo.
Las principales ligas del fútbol europeo
En ese sentido, reclamaron una organización con mayores contrapesos y límites institucionales, especialmente en decisiones que puedan afectar directamente a las ligas, los clubes y los futbolistas.
El comunicado también hace referencia al proyecto FIFA Forward Enterprise, cuya retirada fue considerada insuficiente por las ligas. Según expresaron, las condiciones que permitieron que esa iniciativa apareciera continúan vigentes y requieren una modificación estructural.
Reclamo por la independencia disciplinaria
Uno de los puntos centrales del documento está relacionado con la necesidad de preservar la autonomía de las decisiones disciplinarias. Las ligas europeas consideran que estos asuntos deben permanecer protegidos de cualquier posible interferencia política.
El reclamo aparece en un contexto en el que la relación de Infantino con distintos actores políticos internacionales, entre ellos Donald Trump, generó cuestionamientos sobre el vínculo entre fútbol y política durante el Mundial 2026.
Gianni Infantino junto a Donald Trump entregando la Copa del Mundo
Para las organizaciones firmantes, una eventual reforma no debería limitarse a cambios administrativos, sino establecer límites constitucionales claros dentro de la FIFA y mecanismos de revisión independientes.
El calendario internacional, otro foco de conflicto
Las ligas también pusieron el acento en el Calendario Internacional de Partidos. Su principal cuestionamiento es que FIFA puede adoptar modificaciones que repercuten directamente sobre las competiciones nacionales sin que las partes afectadas tengan una participación efectiva en la toma de decisiones.
En particular, señalaron la ampliación del calendario y los períodos de interrupción de los torneos domésticos como ejemplos de decisiones que impactan sobre sus estructuras deportivas y económicas.
Las ligas reclaman mayor participación
Las organizaciones europeas destacaron que apenas una pequeña proporción de los futbolistas profesionales participa en la Copa del Mundo, mientras que la gran mayoría desarrolla su actividad principalmente en las competencias nacionales.
Por ese motivo, consideran que las ligas y los clubes deben tener una participación real en las decisiones que afectan el funcionamiento del fútbol profesional.