Cada vez que Argentina enfrenta a Inglaterra en un Mundial, los recuerdos de aquella noche mágica en Francia 98 regresan con fuerza. El equipo que eliminó a los ingleses por penales en Saint-Étienne sigue vivo en la memoria de los hinchas. Pero, ¿qué pasó con esos jugadores que hicieron historia hace ya 28 años?
Muchos mantuvieron un fuerte lazo con el fútbol, pero por caminos bien diferentes. Diego Simeone se convirtió en el gran emblema: desde 2011 dirige al Atlético de Madrid y es el técnico más ganador de la historia del club colchonero.
Marcelo Gallardo también armó una trayectoria exitosa como entrenador, al igual que Matías Almeyda, que hoy está al frente del AEK Atenas en Grecia. Hernán Crespo, José Chamot y Roberto Sensini siguieron la misma ruta de la conducción técnica.
Los que dirigen y los que toman decisiones
Nelson Vivas, después de trabajar mucho tiempo con Simeone, sigue ligado a los bancos de suplentes. Roberto Ayala es parte del cuerpo técnico de Lionel Scaloni, mientras que Carlos Roa se desempeña como entrenador de arqueros en el AEK junto a Almeyda.

Otros optaron por la dirigencia. Javier Zanetti es vicepresidente del Inter de Milán y participa en comités de la FIFA. Juan Sebastián Verón lidera el proyecto de Estudiantes de La Plata como presidente. Marcelo Delgado integra el Consejo de Fútbol de Boca Juniors y Pablo Cavallero se desarrolló como director deportivo.
En el área de formación de juveniles, Ariel Ortega colabora en las divisiones inferiores de River Plate. Pablo Paz, radicado en España, se dedica al fútbol base y sigue de cerca la carrera de su hijo Nico Paz.
Voces en la televisión y otros rumbos
Leonardo Astrada se destaca como comentarista en ESPN, y Germán Burgos alterna su rol de entrenador con apariciones en programas deportivos. La tele se volvió un nuevo campo para ellos.
No todos siguieron dentro del mundo del fútbol. Gabriel Batistuta se volcó de lleno a los negocios agropecuarios en Santa Fe, con actividad ganadera y agrícola importante. Mauricio Pineda vive en Corrientes dedicado a la vida rural, bien alejado de las canchas.
Claudio López reparte su tiempo entre inversiones, comercio y su pasión por el automovilismo, donde compite como piloto amateur de rally. Abel Balbo combina emprendimientos agrícolas y gastronómicos entre Argentina e Italia, y de vez en cuando dirige equipos.
En tanto Sergio Berti mantiene el perfil más bajo de todos: alejado de los medios y del fútbol, se dedica a actividades privadas sin exposición pública.
Más de dos décadas después, los caminos de estos héroes del 98 se diversificaron. Algunos siguen escribiendo páginas en el fútbol como técnicos o dirigentes, otros encontraron desafíos en el campo, los negocios o una vida más reservada. Pero todos tienen un lugar especial en el corazón de los argentinos por aquella inolvidable victoria ante Inglaterra que todavía emociona.