La designación del colegiado ya había despertado cuestionamientos antes del encuentro. Confirmado por la FIFA pocos días antes de la final, Vinčić llegaba al duelo decisivo habiendo dirigido un único cruce de eliminación directa en el torneo (México-Ecuador por los 16avos de final), una situación que llamó la atención en distintos medios. Además, el Mundial ya había estado atravesado por críticas al arbitraje, con reclamos de varias selecciones sobre los criterios disciplinarios aplicados durante la competencia.
En el encuentro decisivo hubo varias acciones que alimentaron la polémica. Una de las más trascendentes llegó en el cierre del tiempo reglamentario con la expulsión de Enzo Fernández. El mediocampista vio la segunda tarjeta amarilla tras una fuerte infracción sobre Pau Cubarsí. Sin embargo, la mayor controversia se centró en la primera amonestación: Enzo había sido sancionado por protestar luego de reclamar una falta de Rodri que el árbitro no cobró, una decisión que desde el entorno argentino consideraron excesiva y que terminó condicionando el desenlace de la final.
Enzo Fernández vio la roja por una primera amarilla que no tendría que haber sido sancionada
Desde el lado argentino, además, hubo fuertes cuestionamientos por el criterio disciplinario del árbitro. Uno de los apuntados fue Álex Baena, quien protagonizó varias infracciones durante el partido sin recibir tarjetas, una situación que generó reclamos por un supuesto trato desigual en la aplicación de las sanciones.
Esto también se puede ver reflejado en las estadísticas del partido: España cometió 21 faltas y no recibió ninguna amarilla, mientras que Argentina acumuló 24 infracciones, 5 amonestaciones y 1 roja.
Sobre el final del tiempo regular también quedó bajo la lupa un cruce entre Marc Cucurella y Lionel Messi. El lateral español le habló al capitán argentino cubriéndose la boca, un gesto que desde este Mundial puede ser sancionado con expulsión en caso de comprobarse insultos encubiertos por la nueva Ley Prestianni. Messi reclamó la tarjeta roja de inmediato, el árbitro detuvo el juego, pero resolvió no revisar la acción en el monitor y Cucurella permaneció en el campo hasta el final.
Cucurella le habló con la boca tapada a Messi y no vio la roja
Las decisiones de Vinčić reavivaron el debate sobre la aplicación de los nuevos protocolos arbitrales y el uso del VAR en acciones determinantes. Mientras desde Argentina hubo críticas por la diferencia de criterios durante el encuentro, el desempeño del juez volvió a instalar la discusión sobre la consistencia de las sanciones en los partidos de máxima exigencia.