Las Leonas volvieron a escribir una página dorada en la historia del hockey argentino. En la final del Mundial disputada en Amstelveen, la Selección venció a Países Bajos, el equipo local, por 3-1 en la definición por penales australianos y se consagró campeona del mundo por tercera vez.
El triunfo no solo significa un nuevo título de máxima jerarquía, sino que corta una sequía de 16 años sin levantar la Copa del Mundo. Las anteriores consagraciones habían llegado en Perth 2002 y Rosario 2010. Ahora, con el trofeo de 2026, el combinado nacional se consolida como uno de los equipos más ganadores del siglo.
La campaña culminó con una actuación memorable en la final. Frente a un rival de enorme jerarquía y ante su propia gente, las argentinas sostuvieron el partido y resolvieron la definición con precisión. La figura de la tanda de penales fue clave para sellar el resultado y desatar la celebración.










Un historial olímpico casi perfecto