Tuvieron que pasar 40 años para que México vuelva a jugar cinco partidos en un Mundial. Al igual que en aquella edición de 1986, justamente en una que también fue anfitriona, los aztecas se hicieron fuertes, valga la redundancia, en el Estadio Azteca y derrotaron 2-0 a una Ecuador escasa y muy alejada del nivel mostrado recientemente ante Alemania.
Los dueños de casa arrancarían dominando la posesión y con los primeros acercamientos al arco rival, entre ellos un cabezazo de Raúl Giménez en solitario a los 6 minutos que se iría desviado y un tiro de Gilberto Mora a los 15 que pasaría cerca del palo derecho de Hernán Galíndez.
Por su parte, los visitantes también tendrían sus chances y responderían por ejemplo con un gran remate de John Yeboah a los 17 que impactaría en el poste izquierdo de Raúl Rangel.









