En la antesala de una seguidilla de partidos clave, River recibió un doble golpe en defensa. Paulo Díaz y Tobías Ramírez sufrieron lesiones y quedaron al margen de los próximos compromisos, lo que obliga a Eduardo Coudet a reconfigurar las variantes de la última línea.
En primer lugar, el chileno padece un desgarro en el recto anterior izquierdo que lo dejará fuera de las canchas entre dos y tres semanas. Esta lesión lo margina tanto del duelo ante Carabobo por la Copa Sudamericana como del cruce de octavos de final del Torneo Apertura frente a San Lorenzo, y su evolución marcará si también se pierde instancias posteriores.

Por su parte, Ramírez padece una sinovitis en la rodilla derecha con tiempo de recuperación aún incierto. El defensor no pudo entrenarse a la par del grupo y quedó fuera de la lista de convocados para viajar a Venezuela, por lo que continuará con su recuperación en Buenos Aires, con el objetivo de regresar en condiciones para la recta final del semestre.









