El tiempo estimado de recuperación para este tipo de lesiones ronda los 45 días, lo que deja a De Arrascaeta con una carrera contrarreloj para llegar al Mundial. Uruguay tiene previsto debutar el 15 de junio ante Arabia Saudita (46 días desde ahora), por lo que su presencia dependerá de la evolución tras la cirugía.
La posible ausencia del volante representa un golpe sensible para el equipo dirigido por Marcelo Bielsa, donde es una pieza clave en la generación de juego. Durante el actual ciclo, acumula 3 goles en 17 partidos y es uno de los futbolistas de mayor influencia en un esquema que sufrió recientemente la baja del lateral izquierdo Joaquín Piquerez, quien fue operado por una rotura de ligamentos en el tobillo derecho y no se alcanzaría a recuperar para la cita mundialista.
En el poco tiempo que queda para la Copa del Mundo, el cuerpo técnico charrúa seguirá de cerca la evolución de De Arrascaeta, con la expectativa de que pueda llegar en condiciones, aunque sea para disputar parte del torneo.