A menos de 100 días del Mundial, los problemas físicos de Kylian Mbappé se convirtieron en motivo de preocupación tanto en el Real Madrid como en la Selección de Francia. El delantero convive desde diciembre con una molestia que nunca terminó de desaparecer y que volvió a manifestarse en plena competencia europea.
De acuerdo a lo informado por el club español, se trata de un esguince en la rodilla izquierda sufrido el 7 de diciembre, en el partido ante el Celta de Vigo. Si bien en aquel momento no pareció de gravedad, el dolor persistió a lo largo de la temporada y reapareció en distintos tramos del calendario.
La última señal de alerta se dio en la previa del cruce ante el Benfica por la Champions League, cuando una nueva molestia en la misma zona lo obligó a frenar y a iniciar una ronda de consultas con especialistas para precisar el foco exacto del problema y definir el mejor tratamiento.









