Las leyendas del Milan dejaron sus cargos en la Federación Italiana luego de que el presidente Giovanni Malagò vetara la contratación de Andrea Pirlo por la polémica en torno a su vínculo con una casa de apuestas rusa
La crisis institucional en la Selección de Italia sumó un nuevo capítulo. Paolo Maldini y Leonardo presentaron su renuncia a la Federación Italiana de Fútbol(FIGC) apenas unos días después de haber asumido como director técnico de selecciones y asesor, respectivamente, luego de que se frustrara la contratación de Andrea Pirlo como entrenador de la Azzurra.
Ambos exfutbolistas habían impulsado la llegada del campeón del mundo en 2006 y lo consideraban la pieza central del proyecto con vistas al Mundial 2030. Sin embargo, el presidente de la FIGC, Giovanni Malagò, bloqueó su designación y provocó el quiebre definitivo dentro de la nueva estructura deportiva.
La decisión de Malagò estuvo vinculada a la relación comercial de Pirlo con Fonbet, una casa de apuestas de origen ruso de la que el exmediocampista es embajador global. En medio de las sanciones internacionales impuestas a Rusia y de las críticas de distintos sectores políticos italianos, la Federación optó por no avanzar con su contratación.
Pirlo es embajador global de Fonbet
La medida frenó las reuniones previstas para oficializar el vínculo entre Pirlo y la selección italiana, pese a que ya existía un acuerdo de palabra para que asumiera al frente del equipo hasta la Copa del Mundo de 2030. Incluso, el entrenador debía resolver previamente su salida del Manchester United para firmar con la Azzurra.
Ante ese escenario, Maldini y Leonardo decidieron dar un paso al costado. Según trascendió, ambos habían descartado otras alternativas para el banco de suplentes y entendían que sin Pirlo el proyecto deportivo perdía sentido.
En medio de la polémica, el propio Pirlo publicó un comunicado para defenderse. "A lo largo de mi carrera, primero como jugador y ahora como entrenador, siempre he llevado a cabo mis actividades cumpliendo estrictamente con las leyes de los países en los que he trabajado y los contratos que he firmado", expresó.
Además, lamentó que su nombre quedara envuelto en una controversia política y rechazó esa interpretación. "Atribuirle un significado político a esta colaboración implicaría atribuirme creencias que nunca he expresado y que no son mías", afirmó. También agradeció el respaldo recibido por parte de Maldini y Leonardo y concluyó: "Mi amor por Italia no depende de una posición. Es parte de mi historia, de mi identidad, y siempre me acompañará".
Pirlo intentó separar lo político de lo comercial
Con la salida de los dos dirigentes y sin entrenador confirmado, la FIGC deberá redefinir su proyecto deportivo. Entre los candidatos que volvieron a ganar fuerza aparecen Roberto Mancini, campeón de la Eurocopa 2020 con la Azzurra, y Antonio Conte, ambos con experiencia al frente del seleccionado.