Mientras parte del plantel continuaba celebrando la clasificación cerca del inglés, Bellingham habría interpretado alguna actitud como una provocación y reaccionó contra Barco, generando un momento de tensión en el césped del estadio de Atlanta.
El primero en intervenir fue Nicolás Paz, quien se interpuso entre ambos futbolistas para calmar los ánimos y evitar una confrontación mayor.
Instantes después también llegó Nicolás Otamendi, que recriminó la actitud del mediocampista inglés y ordenó a sus compañeros alejarse del lugar para desactivar el conflicto.