Ander Herrera ya es parte del pasado de Boca Juniors. El experimentado mediocampista vasco de 36 años se despidió del club de La Bombonera tras un ciclo marcado por las lesiones y pocas chances. En un video emotivo compartido por la institución, el jugador se mostró hasta las lágrimas y confirmó que seguirá siendo hincha de por vida.
La salida se dio porque el técnico Rodolfo Arruabarrena no lo tenía en cuenta para lo que viene. "El club y yo hemos decidido continuar esta aventura de una manera diferente", expresó Herrera en su mensaje de despedida.
Ahora, desde España surge una sorpresa interesante. Real Zaragoza, el club donde se formó y debutó en Primera, se ilusiona con su retorno. El equipo acaba de descender a la Tercera División, pero eso no frena el entusiasmo de la dirigencia por repatriar a uno de sus ídolos después de 15 años.










Un ciclo corto