Tres días después de que se jugará, el Superclásico entre River y Boca sigue en boca de todos. Uno de los principales responsables es Héctor Paletta, árbitro del VAR del encuentro, quien decidió no llamar a Darío Herrara para revisar un posible penal sobre Lucas Martínez Quarta por un empujón en el área de Lautaro Blanco, que podría, o no, haber significado el empate del Millonario sobre la hora.
Lejos de renocer su error, Paletta explicó en una entrevista los motivos por los cuales no convocó al juez para que viera la acción. "La filosofía mía de usar la herramienta es tratar de respaldar las decisiones de campo, que son los que están castigando. Hubo un equipo arbitral en campo que evaluó que hubo un contacto, pero que no tenía la suficiente fuerza apara derribar a Martínez Quarta. Yo en las imágenes coincidía. No hubo un elefante para convocar al árbitro, esa es la realidad", aseguró en una entrevista para C5N.
En esa línea, profundizó su postura y apuntó contra la interpretación de la jugada: "Sigo sosteniendo que hay una imagen que parece más, pero que es muy poca evidencia para corregir una decisión de campo en donde coincido que el brazo que pone Blanco sobre Martínez Quarta, que mide 1.80 y pesa 80 kilos, no lo derriba de esa manera. Apenas siente el contacto exagera la caída".
Además, remarcó que se trató de una acción discutible: "Yo evalúo todo, evalúo que Martinez Quarta se queda en el piso tomándose la espalda como si lo hubieran golpeado. Era toda evidencia como para respaldar la decisión de campo. Es una jugada gris: para unos puede ser penal y para otros no. Decidimos respaldar la decisión del árbitro de campo".










