Al menos nueve personas murieron y unas 25 resultaron heridas el domingo en violentos enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad tras el salvaje asalto al Consulado de Estados Unidos en Karachi, según informaron autoridades locales.
Los disturbios estallaron después de que cientos de personas se congregaran frente a la sede diplomática para protestar violentamente por los recientes ataques lanzados por Estados Unidos e Israel contra objetivos estratégicos en Irán, en los que fue eliminado el dictador supremo iraní, Ali Jamenei.
Según la policía, los manifestantes intentaron irrumpir en el perímetro del consulado y causaron daños materiales, entre ellos la rotura de ventanas del edificio y el incendio de un puesto policial cercano. Las fuerzas policiales y paramilitares intervinieron para dispersar a la multitud y restablecer el orden. ''La situación está ahora completamente bajo control'', declaró un alto funcionario policial. Por otro lado, las fuerzas armadas de los Estados Unidos apostadas en la sede diplomática, también actuaron frente a la situación, reprimiendo las agresiones.
Autoridades sanitarias confirmaron que inicialmente seis cadáveres fueron trasladados al principal hospital gubernamental de la ciudad, pero la cifra de fallecidos ascendió a nueve tras la muerte de tres heridos en estado crítico. Varios lesionados permanecen hospitalizados con heridas graves.









