El mercado argentino de alfajores atraviesa una etapa de fuerte expansión y vuelve a confirmar el potencial de una industria nacional que combina consumo masivo, identidad cultural, innovación y capacidad productiva. Con alrededor de 12 millones de unidades consumidas por día y más de 4.300 millones de alfajores producidos al año, la categoría se consolidó como una de las más dinámicas del país.
Cada argentino consume cerca de 100 alfajores por año. Pocos productos logran semejante nivel de penetración cotidiana y, al mismo tiempo, sostienen una identidad tan marcada. El alfajor ya no es solamente una golosina de kiosco: se convirtió en un símbolo argentino, al nivel de otros emblemas gastronómicos como la carne, el vino o el helado artesanal.

En 2025 el consumo de alfajores subió 12% y las empresas proyectan que la categoría mantendrá su expansión. Las marcas tradicionales buscan sostener su liderazgo con nuevos formatos, sabores y estrategias comerciales, mientras que nuevos jugadores aprovechan el vínculo emocional del producto con el consumidor argentino. En ese escenario, las redes sociales y las comunidades digitales ganan peso como plataformas capaces de convertir audiencia en demanda real.
Uno de los casos más recientes es el del streamer Iván “Spreen” Buhajeruk, quien junto al empresario Nicolás Esmede lanzó el alfajor GIGA. La marca debutó con una producción inicial de 1 millón de unidades y una proyección de facturación anual de 2,5 millones de dólares. La propuesta apunta al segmento masivo, con precio accesible, volumen y fuerte presencia digital.









