El BCRA acordó con el Banco Popular de China la renovación del intercambio de monedas por RMB 130.000 millones (unos USD 19.000 millones), llevando el plazo de vigencia a cinco años, el más largo desde la creación del mecanismo en 2009.
En un movimiento estratégico que refuerza la previsibilidad financiera de la Argentina, el Banco Central de la República Argentina (BCRA), bajo la conducción de Santiago Bausili, selló este miércoles la renovación del acuerdo bilateral de swap de monedas con el Banco de la República Popular de China (PBoC) por un monto de RMB 130.000 millones, equivalentes a unos USD 19.000 millones.
A diferencia de las gestiones anteriores que se limitaban a plazos de tres años, la administración de Javier Milei ha conseguido extender la vigencia a cinco años, marcando el contrato más extenso desde que se inició esta herramienta en 2009.
Pan Gongsheng
Según el comunicado oficial de la autoridad monetaria, esta renovación “afianza la estrecha cooperación entre ambas instituciones y la excelente relación que han mantenido en los 17 años transcurridos desde el primer acuerdo firmado en 2009”.
Este hito se produce apenas un día antes del vencimiento formal del contrato previo, previsto para el 6 de agosto, y es el resultado de una gestión profesional encabezada por Santiago Bausili, quien ya había anticipado la continuidad del mecanismo al afirmar: “Estamos hablando con ellos igual que todas las últimas veces para extenderlo, no hay ningún plan de eliminarlo”.
En términos específicos, el tramo activado de 35.000 millones de yuanes —aproximadamente USD 5.000 millones— permanece plenamente vigente.
Esta porción del swap constituye liquidez inmediata para el BCRA, permitiéndole operar en los mercados sin necesidad de trámites burocráticos adicionales, lo que “permite operar sin pedir autorización” y otorga una flexibilidad vital para respaldar el comercio bilateral y la estabilidad financiera.
La solidez de esta negociación contrasta drásticamente con el uso proselitista y desesperado de estos fondos durante la gestión de Alberto Fernández, cuando la falta de reservas obligó a utilizar los yuanes para pagar importaciones y vencimientos con organismos internacionales.
Santiago Bausili y Pan Gongsheng
Bajo la actual gestión, la Argentina ha dado una muestra ejemplar de responsabilidad fiscal y financiera: al 14 de enero, el saldo remanente de ese tramo activado era de apenas USD 679 millones, lo que significa que el gobierno de Milei ya ha devuelto casi el 90% de los fondos utilizados por el gobierno anterior. Las cifras son claras: el uso de fondos pasó de USD 3.097 millones a fines de 2024 a solo USD 1.032 millones al cierre de 2025.
Este fortalecimiento de la posición financiera externa se da en un contexto de recuperación histórica de las arcas públicas. Desde el inicio de la cuarta fase del programa monetario en enero de 2026, el BCRA ha acumulado compras de divisas por un total de USD 13.373 millones.
Gracias a este desempeño, las reservas brutas alcanzaron los USD 49.642 millones, situándose en su nivel más alto desde septiembre de 2019, durante el mandato de Mauricio Macri. Solo en el mes de julio, la autoridad monetaria adquirió USD 2.162 millones, impulsada por la pujanza de sectores clave como el agropecuario, energético y minero.
Finalmente, la gestión de Santiago Bausili continúa diversificando las herramientas de liquidez para proteger el valor de la moneda argentina, sumando a este swap un préstamo repo con bancos internacionales por USD 3.000 millones, consolidando así un frente financiero inexpugnable contra cualquier intento de desestabilización.