Esta acumulación constante y profesional de capital es lo que permite al país afrontar con total solvencia y hidalguía sus compromisos internacionales, limpiando el desorden dejado por décadas de populismo. En este marco de saneamiento financiero, las reservas internacionales cerraron en USD 48.722 millones tras ejecutarse un pago estratégico de deuda por USD 2.500 millones en concepto de bonos Globales.
Lejos de ser una noticia negativa, este movimiento técnico refleja la firme decisión del Gobierno de cumplir con sus obligaciones para bajar el riesgo país y reinsertar a la Argentina en el mundo. Como bien señalaron fuentes del Ministerio de Economía a cargo de Luis Caputo:
“El préstamo es de los bancos y ellos tienen esas garantías”, explicando que se trata de una ingeniería financiera superior que utiliza créditos del Banco Mundial y el BID para obtener condiciones mucho más ventajosas.












