El Banco Central de la República Argentina (BCRA) anunció la cancelación total de sus operaciones de pase pasivo (REPO) por un monto de USD 6.000 millones, en el marco de una estrategia orientada a asegurar la estabilidad financiera y mejorar el perfil de vencimientos.
En simultáneo, la entidad concretó una nueva transacción por el mismo monto con diez bancos internacionales de primera línea, lo que le permitió extender los plazos de pago hasta septiembre de 2028.
La operación implica un cambio significativo en el cronograma financiero del organismo, ya que desplaza obligaciones que originalmente vencían en 2026 y 2027, llevándolas más allá del actual mandato presidencial. De este modo, el BCRA gana margen de maniobra y refuerza su capacidad para atravesar el período electoral con mayor previsibilidad.











