La Argentina logró un avance histórico en el mercado global. Durante el primer trimestre de 2026, superó a Chile y se posicionó como el segundo exportador mundial de litio.
El salto responde a la entrada en operación de nuevos proyectos en la región de la Puna. Esto marcó un cambio estructural en la matriz productiva del país.
Un crecimiento impulsado por inversiones internacionales
El desarrollo del sector fue posible gracias a inversiones extranjeras. Empresas como Rio Tinto y Ganfeng Lithium lideraron este proceso.
La capacidad de producción creció un 45% en comparación con el año anterior. Esto permitió aumentar el volumen exportado y mejorar la competitividad.
El flujo de capitales también estuvo favorecido por reglas de juego más estables. Este factor resultó clave para atraer inversiones de largo plazo.












