La derrota ante Instituto terminó de acelerar una decisión que ya estaba latente en San Lorenzo. Con el equipo hundido en la parte baja de la Zona A del Torneo Clausura y sin una reacción futbolística a la vista, la dirigencia resolvió que Néstor Gorosito no continuará como entrenador del Ciclón.
La determinación se tomó este martes, luego de una reunión entre el técnico y los dirigentes junto al Consejo de Fútbol en la Ciudad Deportiva, previa al entrenamiento. De esta manera, Pipo cierra su segundo ciclo en Boedo apenas un mes y medio después de haber asumido.
Los números explican en buena medida el desenlace. En ocho partidos dirigidos entre campeonato local y la Copa Argentina, Gorosito consiguió 2 victorias, 2 empates y 4 derrotas. La última caída, por 1-0 frente a Instituto en Alta Córdoba, dejó a San Lorenzo en la anteúltima posición de la Zona A con apenas 7 puntos de 21 posibles y terminó de marcar el final del ciclo.
Gorosito consiguió apenas 2 victorias en 8 partidos en San Lorenzo
A esa irregularidad en el torneo se agregó el golpe en la Copa Argentina. El conjunto azulgrana quedó eliminado en los 16avos de final luego de perder por penales ante Deportivo Riestra, en una competencia en la que tampoco logró encontrar respuestas.
Pese al mal presente deportivo, Gorosito no había contemplado públicamente la posibilidad de renunciar después de la derrota ante Instituto. En conferencia de prensa, había intentado proyectar una reacción a partir de la incorporación de Facundo Farías, quien llegó a préstamo desde Estudiantes. "Será extraordinario si puede jugar porque le va a cambiar completamente la cara al equipo", había señalado el entrenador sobre el delantero.
Sin embargo, la confianza expresada después del partido no alcanzó para sostenerlo en el cargo. La dirigencia evaluó el escenario y decidió ponerle punto final a su segundo ciclo, que llegó 22 años después de su primera etapa en el club.
Gorosito confiaba en que podía dar vuelta la situación de San Lorenzo
La salida de Gorosito profundiza, además, la inestabilidad que atraviesa San Lorenzo durante este año. Con la partida de Pipo, el Ciclón ya vio pasar a tres entrenadores distintos en la temporada: Damián Ayude, Gustavo Álvarez y ahora el propio Gorosito.
Ahora, San Lorenzo deberá volver a buscar entrenador en un contexto futbolístico complicado. El equipo quedó relegado su zona en el Clausura y necesita una reacción inmediata para cambiar el rumbo de una campaña que, hasta el momento, volvió a estar marcada por los cambios en el banco y la falta de resultados.