El fondo Burford pidió la intervención del tribunal del Banco Mundial tras caer en segunda instancia. La Procuración del Tesoro ya prepara la defensa del país.
El fondo Burford, que financió el litigio contra el Estado argentino por la nacionalización de YPF, dio un nuevo paso luego de perder en la instancia de apelación. Presentó un reclamo formal ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones, el organismo arbitral del Banco Mundial, para que intervenga en la causa y reconozca el fallo de primera instancia.
Esa sentencia inicial había condenado a la Argentina a abonar unos 16.000 millones de dólares más intereses por la expropiación de la petrolera. El fondo ya había adelantado a sus accionistas que, en caso de una derrota en la apelación, recurriría al Ciadi para intentar revertir el resultado adverso.
La decisión se enmarca en la estrategia que el litigante venía anunciando desde hace tiempo. Mientras tanto, a fin de mes vence el plazo para que el mismo fondo presente un recurso ante la Corte Suprema de Estados Unidos, otra vía que permanece abierta en paralelo al pedido de arbitraje internacional.
La Procuración del Tesoro de la Nación recibió la notificación del reclamo ante el Ciadi. Según se informó, el planteo estaba dentro de los escenarios que el área jurídica del Estado ya contemplaba y ahora concentrará esfuerzos en construir una defensa sólida que logre una resolución favorable para el país.
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Plazos y próximos pasos en el arbitraje
A partir de la presentación, corre un plazo de 90 días para que se conforme el tribunal arbitral que deberá decidir sobre el pedido del fondo. Ese cuerpo será el encargado de analizar si corresponde o no intervenir en el sentido que reclama Burford.
El caso de la expropiación de YPF se arrastra desde hace más de una década y ha generado reiteradas disputas judiciales tanto en tribunales estadounidenses como en instancias internacionales. La derrota en segunda instancia representó un alivio relativo para las arcas públicas, aunque la ofensiva del fondo mantiene abierta la incertidumbre sobre el monto final que podría llegar a reclamar.
Fuentes oficiales confirmaron que la notificación formal ya llegó a la Procuración y que el equipo técnico trabaja en la preparación de los argumentos. La prioridad es demostrar que el fallo de apelación debe prevalecer y que no corresponde que el Ciadi reabra o reinterprete lo resuelto en la justicia norteamericana.
El fondo, por su parte, sostiene que el tribunal del Banco Mundial tiene competencia para reconocer el monto originalmente fijado y forzar su cumplimiento. Esta postura busca sostener el valor del litigio ante sus inversores, quienes habían apostado a una compensación millonaria.
Impacto económico y expectativas del Gobierno
La defensa argentina se centra en reafirmar la validez de la sentencia de segunda instancia y en cuestionar la procedencia de una nueva intervención arbitral. Cualquier reconocimiento del fallo de primera instancia volvería a poner sobre la mesa una cifra que supera ampliamente las reservas y las posibilidades de pago del Estado en el corto plazo.
En el Ejecutivo esperan que el tribunal del Ciadi rechace el pedido o, en su defecto, que el proceso se dilate lo suficiente como para que otras instancias judiciales avancen. La posibilidad de un recurso ante la Corte Suprema de Estados Unidos también forma parte del cálculo: si ese máximo tribunal rechaza el planteo, el fondo perdería una de las vías más directas para ejecutar el fallo original.
Mientras tanto, el Gobierno sigue de cerca la evolución del expediente. La notificación del Ciadi no sorprendió a los equipos técnicos, que ya tenían elaborados borradores de respuesta ante este tipo de movimientos. La estrategia apunta a evitar que el reclamo se transforme en una nueva condena ejecutable.
El litigio por YPF se ha convertido en uno de los contenciosos más onerosos que enfrenta la Argentina en el plano internacional. Cada paso procesal genera expectación tanto en el mercado financiero como en los organismos de control, porque el resultado puede influir en la percepción de riesgo país y en futuras negociaciones con acreedores.
Por ahora, el reloj corre hacia la conformación del tribunal arbitral. En los próximos tres meses se definirá la integración de ese cuerpo y, con ella, el inicio formal del procedimiento que el fondo Burford espera utilizar para intentar recuperar terreno tras la derrota en apelación. La posición del Estado será clave para determinar si esa ofensiva logra o no avanzar.