La tokenización de activos dejó de ser un concepto de nicho cripto y empezó a convertirse en una alternativa de inversión que ya está asentada en Argentina. Ahora ya cuenta con marco regulatorio propio y jugadores locales que ya lanzaron sus productos.
La agenda de desregulación financiera del Gobierno nacional de Javier Milei abrió la puerta a instrumentos que, hasta hace poco, eran privilegio de unos pocos. En el pasado, la falta de reglas claras en gobiernos kirchneristas mantuvo a estos instrumentos en un limbo regulatorio, que hubieran podido servir de posible protección contra la infalción. Ese escenario cambió con el nuevo marco de la CNV, que en poco más de un año pasó de no tener regulación específica a liderar la región en la materia.

Qué son los tokens y cómo funcionan
Los tokens son activos digitales creados sobre una blockchain que pueden representar desde activos financieros hasta la participación en un activo físico del mundo real. A diferencia de una billetera de pagos convencional como Mercado Pago o MODO, los tokens no pueden operarse en cualquier billetera digital, ya que necesitan una funcionalidad distinta, habitualmente asociada a la operatoria de criptomonedas.
En las finanzas, la tokenización permite representar digitalmente los derechos sobre una acción, un bono o un CEDEAR (como los que replican papeles de Apple, Google o Nvidia) mediante un token registrado en una blockchain.
En el caso de un activo físico, el mecanismo es el mismo pero aplicado a un bien tangible. Por ejemplo, si un edificio está valuado en USD 1 millón, puede dividirse en un millón de tokens, y un inversor puede adquirir apenas 100 o 1000 sin necesitar el capital completo, convirtiéndose así en propietario de una pequeña fracción del activo.

Cambios en la tokenización de activos
El desembarco de estas herramientas ocurre en medio del avance de la tokenización de activos y las nuevas reglas para la industria blockchain impulsadas por el Gobierno. Mientras el Ejecutivo discute en el Congreso una reforma de la Ley General de Sociedades, impulsada por el ministro Federico Sturzenegger, que habilita "empresas no humanas" y crea la figura de la DAO como tipo societario propio, la Comisión Nacional de Valores (CNV) viene escalando en paralelo su propio régimen de tokenización.
Ese régimen arrancó a fines de 2024 con la Resolución General N.° 1069, el primer marco específico para la tokenización de activos del mundo real en toda América Latina, y este año la CNV avanzó con la Resolución General 1150/2026, que amplió la posibilidad de tokenizar valores negociables emitidos bajo cualquier régimen de autorización automática. El presidente del organismo, Roberto Silva, definió el paquete de medidas como parte de lo que la CNV llamó su "Big Bang" regulatorio.

















