El dato fue aún más positivo en el Gran Buenos Aires, donde los precios de alimentos aumentaron solo 1,2%.
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Uno de los datos más significativos sobre la inflación de abril, que se ubicó en 2,6% y confirmó una desaceleración respecto al 3,4% registrado en marzo, estuvo relacionado con el comportamiento del rubro alimentos y bebidas no alcohólicas, clave por su impacto directo en el costo de vida.
Este segmento registró un incremento de apenas 1,5% a nivel nacional, el más bajo desde agosto de 2025, cuando había sido de 1,4%.
La desaceleración es relevante no solo por la magnitud del número, sino porque los alimentos venían siendo uno de los principales motores de la inflación en los últimos meses. En abril, en cambio, no solo crecieron por debajo del índice general, sino que se ubicaron entre las divisiones con menor variación en todo el país.
Datos del INDEC.
El fenómeno fue aún más marcado en el Gran Buenos Aires, donde los precios de alimentos aumentaron solo 1,2%, alcanzando su nivel más bajo desde junio de 2025 (0,9%). Este dato cobra especial relevancia por tratarse de la región con mayor concentración de población y consumo, lo que amplifica su impacto.
Pobreza e inflación
La mejora también se trasladó a los indicadores que miden los niveles de ingresos necesarios para no caer en la pobreza o la indigencia. La Canasta Básica Alimentaria (CBA), que establece la línea de indigencia, registró una suba de 1,1% en abril, el menor incremento desde agosto del año pasado (1%).
Por su parte, la Canasta Básica Total (CBT), que determina la línea de pobreza, aumentó 2,5%, marcando su variación más baja desde septiembre de 2025 (1,4%). Ambos indicadores reflejan de manera directa el impacto de la desaceleración en alimentos sobre las condiciones de vida.
Datos del INDEC.
En términos generales, el IPC acumuló un alza del 12,3% en el primer cuatrimestre del año, mientras que la variación interanual se ubicó en 32,4%. Dentro de las categorías, los precios regulados lideraron las subas con un 4,7%, impulsados por aumentos en transporte y tarifas de servicios públicos, mientras que la inflación núcleo fue de 2,3%.
En este contexto, la moderación en alimentos aparece como un factor central para explicar el freno en la inflación. Los primeros datos de mayo también reflejan cierta estabilidad en algunos rubros clave.
Según relevamientos de consultoras privadas, el segmento de Alimentos y bebidas mostró escasas variaciones en la primera semana del mes. EconViews registró una leve deflación de 0,1%, mientras que LCG no detectó aumentos y Analytica estimó una suba marginal del 0,3%.
En la misma línea, el último informe de EcoGo proyectó que la inflación general podría ubicarse en torno al 2,2% mensual, aunque aclaró que se trata de una estimación preliminar sujeta a ajustes.
De esta manera, el dato de abril consolida una desaceleración en el ritmo de aumento de precios, gracias al exitoso programa económico del Gobierno de Milei.