En el marco de una vibrante jornada en Expoefi 2026, el Ministro de Economía, Luis "Toto" Caputo, protagonizó una exposición que no solo sacudió los cimientos del análisis financiero local, sino que resonó en las principales capitales del mundo. Con la seguridad de quien conduce un proceso de transformación "refundacional", Caputo trazó una línea divisoria entre el pasado de "desabastecimiento, brecha del 200% y pobreza arriba del 50%" y un presente donde Argentina ha pasado de ser un "paria del mundo" a convertirse en el "ejemplo de lo que hay que hacer".
El Ministro comenzó su intervención con una analogía contundente: la macroeconomía es el sistema inmunológico de un país. Durante años, el populismo mantuvo a la Argentina con "las defensas bajas", lo que provocaba que cualquier crisis externa —desde el Tequila hasta el COVID— golpeara aquí con más fuerza que en ningún otro lugar. Sin embargo, el actual programa económico ha demostrado una "robustez" inédita, resistiendo el "shock interno más fuerte de la historia".

Caputo reveló que, durante los últimos siete u ocho meses, el Gobierno debió enfrentar un proceso de "dolarización del 50% del M2", una corrida cambiaria de magnitudes colosales donde una masa crítica de pesos apostó al fracaso del modelo. "Nunca tanta cantidad de pesos apostó por una corrida cambiaria... y fracasó", sentenció el funcionario. A pesar de este sabotaje interno y de un shock externo que disparó el precio de los combustibles en más del 60%, la economía argentina no solo no colapsó, sino que registró un crecimiento del 4,4%, con un potencial que el Ministro estimó en un "6,5 o 7%" de no haber mediado tales ataques.
El reconocimiento internacional no se hizo esperar. Durante las recientes reuniones del G20 y el FMI, figuras de la talla de Scott Bessent (Secretario del Tesoro americano) y Kristalina Georgieva elogiaron la resiliencia argentina. Mientras el mundo sufre la vulnerabilidad de tener déficit fiscal e importar petróleo, Argentina se erige como el único país del G20 que hoy ostenta superávit fiscal y es exportador de petróleo.
Esta solidez ha provocado un fenómeno "inédito": en pleno shock externo y con tasas de interés a la baja, el Banco Central ya no lucha por sostener el peso, sino que "tiene que comprar todos los días dólares para que el peso no se aprecie más". Es la prueba definitiva de que la "demanda de pesos está aumentando" y que la confianza en la moneda nacional ha regresado tras décadas de humillación.
Lo más impactante de la jornada fueron las proyecciones de divisas que transformarán la estructura productiva del país. El Ministro detalló que, gracias a la previsibilidad y a las señales de precios correctas, la balanza energética y minera para los próximos diez años arrojará números "realmente impactantes":
Superávit Energético (2024-2035): 350.000 millones de dólares, cifra que Caputo calificó como "totalmente subestimada".
Superávit Minero: 162.000 millones de dólares.
Total: 512.000 millones de dólares, lo que equivale a "casi un producto bruto" nacional en exportaciones netas adicionales.








