La agroindustria argentina podría sumar uno de los desarrollos logísticos más ambiciosos de los últimos años. Molinos Agro, brazo agroindustrial del grupo Pérez Companc, presentó un anteproyecto para construir un gigantesco complejo portuario e industrial en Timbúes, provincia de Santa Fe, con una inversión estimada en USD 800 millones.
El emprendimiento ya dio un paso clave luego de que la comuna local aprobara la Ordenanza 051/2026, habilitando el cambio de uso del suelo y la creación de un “Subdistrito Portuario Especial”. Desde el gobierno local describieron la iniciativa como un proyecto de “escala mundial”, capaz de transformar el perfil productivo y logístico de la región.
El complejo proyectado tendría dimensiones inéditas incluso para el Gran Rosario, la zona que concentra la mayor capacidad de procesamiento de soja del planeta. El plan contempla tres líneas de molienda con capacidades de entre 12.000 y 15.000 toneladas diarias cada una, además de un sistema de almacenamiento para aproximadamente un millón de toneladas de granos y subproductos.
La infraestructura incluiría dos muelles aptos para buques Panamax y Neopanamax, un tercer muelle para barcazas y una central de cogeneración eléctrica de 55 megavatios destinada a abastecer las operaciones industriales. También se prevé una planta de tratamiento de aguas y efluentes para integrar todo el sistema productivo al corredor portuario del río Paraná.
Según estimaciones de la propia comuna de Timbúes, si todas las etapas previstas se concretan, el complejo podría alcanzar una rotación mensual cercana a 1,2 millones de toneladas, convirtiéndose en un nodo industrial y logístico de escala global.
La ordenanza aprobada también fijó exigencias concretas para la compañía. Las obras deberán comenzar dentro de los 24 meses posteriores a la obtención de las autorizaciones provinciales y nacionales, mientras que la primera etapa deberá entrar en funcionamiento en un plazo máximo de tres años desde el inicio de los trabajos. Además, se exige la creación de al menos 350 puestos de trabajo directos durante la etapa operativa.
Entre los compromisos asumidos aparecen mejoras viales para ordenar el tránsito pesado, una donación educativa de USD 100.000 y la compra de un inmueble comunal valuado en USD 1,1 millones.
El desarrollo del complejo implicaría una inversión estimada en USD 800 millones
La empresa mantiene cautela y aclara que todavía se trata de un “anteproyecto en evaluación”. Para avanzar, aún deberá obtener aprobaciones ambientales y portuarias, además de definir el esquema financiero definitivo para una inversión que se ejecutaría por etapas.
De concretarse, el megaproyecto consolidaría aún más la posición de Argentina como potencia agroexportadora global y reforzaría el papel estratégico del complejo portuario santafesino en el comercio internacional de harinas y aceites vegetales.