La industria energética argentina atraviesa un momento de expansión que no se veía desde hace décadas. En un contexto de mayor interés internacional y de expectativas de crecimiento para el sector, la producción de petróleo del país alcanzó su nivel más alto en 28 años y se proyecta que continúe aumentando de manera sostenida en los próximos años. Según anticipó el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, la Argentina tendrá en 2026 su récord histórico de producción de petróleo y llegará a 1 millón de barriles por día hacia fin de ese año. Actualmente, la producción nacional de crudo se ubica en 878.000 barriles diarios (bpd), superando el promedio de 858.000 bpd registrado en 1998, que hasta ahora representaba el máximo histórico.
De acuerdo con las proyecciones del sector, el salto decisivo llegará cuando a fin de año entre en funcionamiento el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS). Con esta nueva infraestructura estratégica, se romperá la barrera de 1.000.000 de barriles diarios, lo que marcará un hito para la industria energética nacional. Las previsiones de YPF incluso van más allá. La compañía estima que la producción podría superar largamente los 1.500.000 barriles diarios a mediados de la próxima década, un crecimiento que permitiría a la Argentina consolidarse como un actor energético global y alcanzar exportaciones de energía por más de US$ 40.000 millones al año. De concretarse este escenario, el sector energético superaría el nivel de ventas al exterior que registró la agroindustria el año pasado y contribuiría a la estabilidad macroeconómica de largo plazo.

Estas definiciones se dieron en el marco de la CERAWeek by S&P Global, considerada la mayor convención energética del mundo. En la continuidad del evento, la delegación argentina que llegó a Texas participó este jueves en el encuentro organizado por el Instituto Argentino del Petróleo y el Gas (IAPG) Houston, denominado “Breakfast Series - Energy Leadership in Action”. Allí, además de Marín, expusieron el secretario de Coordinación de Energía y Minería, Daniel González, y los gobernadores de Neuquén y Río Negro, Rolando Figueroa y Alberto Weretilneck.Durante su intervención, el funcionario nacional subrayó que “se nota cada vez más interés mundial en la Argentina” y remarcó que la guerra abre una oportunidad para el país, al tratarse de un territorio alejado de zonas de conflicto y con seguridad jurídica, un factor clave para atraer inversiones energéticas.









