Mega inauguró la obra en Bahía Blanca; el proyecto permitirá incrementar hasta un 50% la producción de líquidos del gas natural y procesar entre 40 y 42 millones de metros cúbicos diarios
Un hito fundamental en esta senda de progreso es la reciente apuesta de Compañía Mega, firma controlada de forma conjunta por YPF (38%), Petrobras (34%) y Dow (28%). La empresa ha puesto en marcha un nuevo tren de fraccionamiento en Bahía Blanca, una obra que demandó una inversión de USD 260 millones y que marca el inicio de una era de eficiencia y competitividad sin precedentes.
Este avance no es un hecho aislado, sino que se inscribe en un ambicioso programa de inversiones proyectado hasta el 2028, con un presupuesto total de 650 millones de dólares. Es imperativo destacar que la segunda fase de este plan, que implica otros USD 360 millones, ya se encuentra en ejecución gracias a los beneficios del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), la herramienta clave diseñada por la administración de Javier Milei para garantizar la estabilidad que el capital productivo requiere.
YPF, Petrobras y Dow invirtieron USD 650 millones
En términos de capacidad industrial, el impacto es contundente:
La producción de líquidos del gas natural (NGLs) podrá incrementarse hasta un 50% de forma inmediata.
Se proyecta sumar más de 500.000 toneladas anuales adicionales de NGLs, alcanzando un nivel de producción un 27% superior al actual.
La infraestructura permitirá a Compañía Mega procesar entre 40 y 42 millones de metros cúbicos de gas provenientes de Vaca Muerta.
Durante el acto de inauguración, Horacio Marín, presidente y CEO de YPF, subrayó la importancia de añadir valor a los recursos estratégicos bajo el amparo de la nueva normativa: “Con la segunda etapa de ampliación de Mega, un proyecto que fue presentado en el RIGI, vamos a poder procesar entre 40 y 42 millones de metros cúbicos de gas de Vaca Muerta. Ampliar Mega es darle valor agregado al gas natural”.
Horacio Marín y Javier Milei
Por su parte, el CEO de la compañía, Tomás Córdoba, ratificó que este flujo de capitales es una respuesta directa al nuevo clima de negocios: “Refleja la confianza de nuestros accionistas en las oportunidades concretas que ofrece la Argentina en materia energética. Y, sobre todo, nos permite estructurar el próximo ciclo de crecimiento de la compañía, acompañando la expansión de Vaca Muerta con más capacidad y eficiencia”.
La visión estratégica de la empresa es eminentemente exportadora, alineada con el objetivo gubernamental de generar divisas genuinas. Se estima que el 80% del volumen incremental se destinará a los mercados externos, principalmente en forma de propano, butano y gasolina natural, mientras que el 20% restante fortalecerá el mercado interno, abasteciendo de etano al polo petroquímico.
La obra, que conecta la Cuenca Neuquina con el puerto de Bahía Blanca mediante un poliducto de 600 kilómetros, posiciona a la ciudad bonaerense como un nodo exportador de élite. Según el intendente Federico Susbielles, esta inversión “genera empleo, dinamiza la economía regional y posiciona a la ciudad como un nodo clave para la exportación de energía argentina”.