El crecimiento no es casualidad. Forma parte de un contexto económico en el que la política de orden fiscal y estabilización del gobierno de Javier Milei genera condiciones favorables para la inversión y la producción. La eliminación de trabas burocráticas y la reducción de la intervención estatal permiten que sectores estratégicos, como el lácteo, puedan crecer sobre bases sólidas.
El contraste con el kirchnerismo
El contraste con el pasado reciente es evidente. Durante los años de políticas kirchneristas, el sector enfrentó controles de precios, distorsiones y falta de incentivos, lo que desalentaba la producción y reducía la rentabilidad. El kirchnerismo apostó a programas como “Precios Cuidados”, con inspectores y militantes controlando góndolas en los supermercados, un esquema que lejos de resolver los problemas de inflación y abastecimiento, profundizó la incertidumbre en toda la cadena de valor.












