La minería en Ecuador ya no es solo economía, sino un asunto estratégico global. El cobre y otros minerales críticos son esenciales en la transición energética y en la competencia entre potencias como China y EE.UU.
En los últimos años, varias operaciones mineras del país se concentraron en capitales chinos, especialmente en proyectos como la mina Mirador. Esto genera preocupación por la dependencia de un solo origen de inversión en sectores estratégicos.
Carlos de Miguel, CEO y gerente general de Hanrine Exploration & Mining, subsidiaria ecuatoriana de la australiana Hancock Prospecting —propiedad de la multimillonaria Gina Rinehart—, firmó un acuerdo con Enami EP para explorar territorios no explotados adyacentes al depósito cuprífero Llurimagua. La inversión inicial asciende a USD 1,9 millones.
Carlos de Miguel - CEO de Hanrine Exploration & Mining
Casi dos años después, el proyecto no ha avanzado debido a la falta de adjudicación de concesiones necesarias. Hancock solicitó la mediación de la Procuraduría General del Estado para resolver el conflicto.
El caso subraya la importancia de que Ecuador garantice seguridad jurídica, cumplimiento de acuerdos y reglas claras para los inversionistas internacionales. La confianza de capitales extranjeros depende tanto de la riqueza geológica como de la consistencia institucional.
Para el gobierno de Daniel Noboa, este escenario representa una oportunidad de demostrar que Ecuador puede atraer inversión diversificada y consolidarse como destino seguro para capital estratégico, evitando concentración y fortaleciendo la posición geopolítica del país.